Acumular conocimientos en el cerebro lo fortalece para soportar mejor una lesión

Una buena idea es toda persona procure enfrascarse tiempo a instruirse cosas nuevas, aunque sea de forma autodidacta

Las personas que más educación académica han recibido parecen tener más probabilidades de recuperarse de un traumatismo craneoencefálico moderado o severo, lo cual sugiere que lo que se conoce como “reserva cognitiva” del cerebro puede tener un papel importante en el proceso de recuperación del paciente.

Así se ha determinado en una flamante investigación, del equipo de Eric B. Schneider y Robert D. Stevens, de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopking en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.

Estos científicos examinaron a 769 pacientes que padecieron un traumatismo craneoencefálico lo congruo circunspecto como para ser ingresados en un hospital, permanecer un tiempo en él, y tener luego que asistir a un centro de rehabilitación.

Tras revisar el estado de sanidad de los pacientes un año luego de sufrir dicho traumatismo craneoencefálico, los investigadores han constatado que aquellos pacientes que poseían los conocimientos equivalentes a por lo menos una carrera universitaria tuvieron siete veces más probabilidades de recuperarse del traumatismo craneoencefálico y dejar antes las discapacidades que éste les provocó, en comparación con quienes no terminaron la escuela secundaria.

Los resultados, aunque representan una novedad médica en el campo del traumatismo craneoencefálico, reproducen la misma tendencia ya observada en investigaciones previas sobre la enfermedad de Alzheimer, en la cual el nivel de educación académica del paciente (que se toma como narración del nivel de conocimientos acumulados y del jerarquía de robustez de la “musculatura” cerebral y por ende de la magnitud de la reserva cognitiva) está relacionado con la velocidad a la que progresa la enfermedad. A veterano nivel de educación académica, más despacio avanza la dolencia.

Se desconoce por ahora cuáles son los mecanismos biológicos exactos subyacentes en el vínculo entre los primaveras de esfuerzos académicos y la restablecimiento en la recuperación tras un traumatismo craneoencefálico.

Lo único que se sabe es que las personas con veterano reserva cognitiva se recuperan de la magulladura por una vía más eficaz que les permite reponerse toda su funcionalidad precursor, ya sea mediante la reconstrucción de la obra previa o admisiblemente por la formación de arquitecturas alternativas en su cerebro que compensen la merma impuesta por la magulladura.

Mientras se aclare el mecanismo, parece una buena idea que toda persona procure enfrascarse tiempo a instruirse cosas nuevas, aunque sea de forma autodidacta. Por otra parte de culturizarnos, podríamos estar fortaleciendo nuestro cerebro de una guisa comparable a como un deportista restablecimiento su cuerpo mediante el adiestramiento físico. (Fuente: NCYT)