Alemania aumenta la vigilancia de las mensajerías cifradas de WhatsApp y Skype

Alemania aprobó este jueves una ley sobre seguridad, muy criticada, que permitirá a las autoridades espiar el contenido de mensajes cifrados enviados por WhatsApp y Skype, en un número de casos mucho maduro que el presente.
Mientras que una oleada de atentados yihadistas sacude a Europa, los diputados votaron un texto sobre “el refuerzo de la operatividad de los procedimientos penales”.
Los investigadores alemanes podrán introducir en los celulares y computadoras de los usuarios programas espías (o “troyanos”) para poder lograr a los datos de mensajerías encriptadas, como las muy populares aplicaciones WhatsApp y Skype, asimismo en el entorno de procedimientos penales.
Hasta la época, el Tribunal Constitucional germano solo autorizaba estas herramientas en el entorno de la lucha antiterrorista.
La votación resulta significativa en un país que suele ser paladín en la protección de datos privados, a causa de la huella que dejaron el régimen fascista y el comunista de la RDA de posteriormente de la Segunda Exterminio Mundial.
El ministro de Interior, Thomas de Maizière, se congratuló por la aprobación de la ley que, según él, corrige un “retraso” tecnológico del Estado sobre delincuentes y criminales que utilizan mucho, como el resto de la población, estos programas.
“No es posible que el éxito de un proceso o de la aplicación de una ley dependan del medio de comunicación utilizado por una persona, de si ésta utiliza Whatsapp o si envía SMS”, declaró De Mazière al diario Handelsblatt.
Los partidos de la concurso (la izquierda radical y los verdes) denunciaron una útil de vigilancia de una talla inédita para el país y votaron en contra.
Este debate esta en ciadura en todos los países afectados por los atentados. Francia y Reino Unido reclamaron el 14 de junio que se instaure un sistema de requisiciones legales para los servicios cifrados con el objetivo de acrecentar la lucha antiterrorista.
WhatsApp, propiedad de Facebook, y Skype, utilizan el criptográfico de datos para garantizarle a sus usuarios la confidencialidad de sus intercambios, y rechazan someterse a las leyes que, en algunos países, obligan a los operadores tradicionales de telecomunicaciones (proveedores de internet, operadores de telefonía móvil y fija) a compartir sus datos con el gobierno si este así lo requiere.