Aprende a tener mejor sexo con la alimentación


Por ello, cada vez más sexólogos se han apoyado en el trabajo de nutricionistas y dietistas para vigilar qué comidas son capaces de potenciar el deseo y cuáles son capaces de arruinarlo. 
De estas conclusiones nace la conocida dieta del clímax:
-Alimentos como el atún, las nueces, el grasa de oliva o los garbanzos, contienen Omega 3 y, encima, son conductores de zinc y magnesio, que producen la globulina -que dirige el flujo sangriento a los genitales. 
-Otro de los alimentos que produce una maduro libramiento de dopamina en nuestro cerebro es el alboroto, ayudando así a comprobar un maduro nivel de placer en nuestras relaciones.
El segundo gran congregación de alimentos que mejoran nuestros orgasmos son los ricos en proteínas:
-Las carnes, lácteos y frutos secos nos ayudarán a aumentar nuestros niveles de testosterona, hormona que potencia el deseo sexual.
-Inhibidores del deseo sexual en el extremo contrario, actuando como inhibidores sexuales, se encuadrarían los hidratos de carbono, el café, el té, el tabaco y el bebida. Sobre todo este zaguero, cuya ingesta reduce de guisa sobresaliente la irrigación sanguínea necesaria para la empinamiento y que aumenta la sensibilidad vagina.
Para nacer con la dieta del clímax, arranca por la mañana con un desayuno en el que degustamos cereales integrales o una tostada de pan integral con un vaso de cuajada, sumando un yogur y una guepardo de chocolate lo más puro posible.
La comida resistente del día estaría conformada por unas crudités de verduras y un hummus que acompañaríamos con galletas saladas y poco de fruta para finalizar.
La alternativa a la verdura, o para frecuentar otros días, podría ser un plato de pasta integral con salsa boloñesa.