Armonía entre la mente y el cuerpo

Una de las mayores (o la decano) metas de los seres humanos es obtener la complacencia; a la vez, uno de los pasos para alcanzarla es a través del permanencia entre lo mental y lo físico. El yoga es una aparejo que permite la existencia de esta hermandad entre el cuerpo y la mente. Muchas veces somos inconscientes del papel que desempeñan la meditación y la respiración en nuestra vida y este arte nos enseña a utilizarlas.

Dennice Sanhueza lleva diez abriles instruyendo sobre esta disciplina. Entre sus alumnos se han enfrentado personalidades de la actores panameña, como Annette Mirabal, Carolina Fábrega e Ilka Ender, que al igual que todos van en pesquisa de esa paz que el yoga transmite. Para Sanhueza, ser profesora de ellos es igual que serlo de cualquier otra persona que no sea reconocida, “aquí nadie es más que nadie. Aquí tenemos una comunidad de personas con conciencia”.

La respiración y la flexibilidad juegan un papel fundamental y aunque muchos piensan que solo practicando yoga desde pequeño se puede obtener la agilidad, Dennice es un ejemplo de que esto es solo un mito, pues inició en este mundo a los 26 abriles, por lo que cualquiera puede practicarlo.

“La respiración lo es todo, es la aparejo principal con la que contamos mientras vivimos, ¿qué es lo primero que haces cuando naces?, una inhalación y ¿qué es lo postrer cuando mueres?, una exhalación”, explicó. Agregó: “Yo misma, antiguamente de practicar el yoga, no le había metido conciencia a la respiración y no me daba cuenta de que efectivamente cuando dejo de respirar, me muero”, comentó.

Su historia se inició tras la enfermedad de su padre, a quien le fue diagnosticado cáncer. La panameña de 38 abriles sintió curiosidad por este arte y un día entró a una de las clases. Aquella vez le fue muy mal, ya que le costaba mucho hacer las posturas, encima de que tuvo muchas emociones encontradas, “yo tenía tiempo de no poder adormilarse y esa tenebrosidad por primera vez dormí perfectamente. Sentí como si me hubiera quitado una mochila de encima. Fue ahí donde yo dije ‘yo me quiero distinguir así hoy incluso y mañana y pasado'”.

De esta forma se sumergió en este arte y empezó a instruirse en el mismo y transmitir sus conocimientos a los demás, “cuando yo practico yoga, confronto mis miedos y me gusta lo que descubro, que es cultivarse a conducirse con ellos de una modo sana porque no van a desaparecer”.

Desde que comenzó, notó cambios físicos y mentales: se enferma menos, no tiene dolores de espalda y aprendió a controlar la ansiedad y sus ataques de pánico, “las asanas (posturas del yoga) son una modo que el hombre inventa para ayudar su mente presente en el aquí y el ahora. Si tu mente está presente, está calmada y todo se empieza a ver mejor”.

Tipos de yoga

Según Dennice, existen diferentes tipos de yoga, tanto terapéuticos como para la oficina, así como yoga de la risa: “Yo les digo a mis estudiantes ‘cuando hay un momento de risa en tu vida, aferrate a él, que no te dé pena con el de al banda, tú ríete porque no sabes cuando va a retornar a suceder'”.

Dennice enseña yoga vinyasa que combina la respiración con movimientos.

Para aquellos que quieren aparecer solo recomienda: “No lo pienses, hazlo. En yoga tú no vas a pensar, en yoga tú vas a distinguir. Si tú sientes la curiosidad, ven y pruébalo”.