¡Axilas con vello! | Panamá América

Madonna, Julia Roberts, Sophia Loren, Lady Gaga, Helena Bonham Carter, Drew Barrymore, Miley Cyrus, Beyoncé, Britney Spears, Barbra Streisand, Jemima Kirke… (y la repertorio podría continuar) son algunas de las famosas que han decidido dejarse el vello en las axilas y lo muestran orgullosas. ¿Por qué hace casi un siglo se convirtió en un tabú esta inseparable parte del cuerpo afeminado?

 

Costumbre fresco

 

¿Sabías que durante casi toda la historia de la humanidad el vello afeminado nunca se cuestionó? Las mujeres nacemos con vello en el pubis, las axilas, la cara, los brazos y las piernas. No debería avergonzarnos; luego de todo, es parte de nuestra naturaleza y desempeña una función protectora.

 

Depilarse las axilas, las piernas y el pubis empezó a ponerse de moda durante la segunda división del siglo XX, cuando diversos diseñadores introdujeron las faldas cortas y los vestidos flappers sin mangas. Las campañas de moda comenzaron a mandar el mensaje de que las mujeres debían retirarse el vello corporal, como un homólogo de belleza y inexperiencia. Así surgieron los métodos de depilación: primero para las axilas, luego para las piernas.

 

 

Fiebre por la piel suave

 

Cuando aparecieron las primeras modelos pin up —durante la Segunda Pleito Mundial— surgió además la fiebre por tener las piernas suaves y aceptablemente depiladas. Entonces salieron al mercado ceras y polvos para depilar. Tiempo luego, conservar el vello manifiesto se convirtió en una conducta inaceptable para las mujeres, incluso inmoral.

 

Similar a lo que había sucedido con la menstruo, el vello púbico afeminado en las axilas se trataba de poco “abandonado”, por lo tanto debía esconderse. De tal modo que la industria cosmética comenzó a hacerse millonaria a costa de las mujeres que rechazaban su propia naturaleza y deseaban encontrarse más deseables.