Bajos salarios ‘espantan’ a mexicanos y no buscan trabajo

El número de personas que trabaja o que pesquisa empleo en México respecto a la población total va a la desvaloración y alcanza niveles no vistos desde la crisis económica de 2008.

Este indicador, conocido como tasa de billete gremial, se ubica actualmente en 59.40 por ciento y su descenso ha estado acompañado de un incremento en la precarización del mercado gremial, de acuerdo con diferentes métricas.

Durante la gran recesión de 2008, la tasa de billete llegó a 59.41 por ciento de la población. En tanto, en agosto de 2011, en medio de la incertidumbre en torno a la salida de Grecia de la zona del Euro y las crisis de deuda de países como Portugal y España, cayó a 59.27 por ciento.

Eduardo Loría, coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos (CEMPE) de la UNAM, dijo en entrevista que el descenso en la billete significa que a la parentela no le es atractivo entrar al mercado gremial.

“Frente a el aumento en las condiciones críticas de la ocupación, mucha parentela prefiere no entrar al mercado gremial porque su perspectiva es que le van a abonar muy poco, en condiciones de demasiadas horas de trabajo”, expuso.

Por su parte, José Luis de la Cruz, director caudillo del Instituto para el Incremento Industrial y Crecimiento Crematístico (IDIC), estructura de académicos y empresarios, coincidió en que el mercado gremial no es atractivo en México, así que hay que la población opta por portar u ocuparse en otras opciones como el estudio.

Entreambos especialistas expresaron que esta situación tendrá artículos sobre el crecimiento crematístico.

“El hecho de que se precarice mucho el empleo acento de condiciones de muy desvaloración productividad y de muy bajas remuneraciones, lo que tiene artículos macroeconómicos importantes porque contribuye poco al consumo, contribuye poco y hasta negativamente a la productividad total factorial y la productividad media del trabajo”, advirtió Loría.

Mientras que De la Cruz expuso que en tanto no se puedan mejorar las condiciones estructurales de la ocupación y el empleo, difícilmente se podrá tener una sociedad con maduro bienestar, con un mercado interno más musculoso. Poco que se necesita en estos momentos cuando, equitativamente, la parte internacional está generando problema.