Casas chinas, ejemplar apoyo a damnificados de Oaxaca

La comunidad internacional, asociaciones civiles y empresas privadas, siguen enviando apoyos para los damnificados de la región del Istmo de Tehuantepec.

Desde el futuro oriente, el gobierno de la República de China envió al menos mil casas de campaña con un prototipo único, para ofrecer a las familias afectadas un espacio digno en tanto enfrentan la peor contingencia en la historia de la región.

Rosario Robles Berlanga, secretaria de Exposición Rústico, Territorial y Urbano (Sedatu), explicó que estas casas fueron distribuidas a las personas con anciano pobreza o quien padezca alguna enfermedad o alguna discapacidad.

Cuentan con un amplio espacio, donde se pueden colocar tres catres y dos hamacas, están hechas de lonas especiales para contener las inclemencias del clima como las lluvias que se han registrado en los municipios afectados por el cataclismo.

La comunidad de María Concepción Villalobos es una de las beneficiarias por las casas de campaña del gobierno chino, entre sus parientes se encuentran personas de la tercera vida, niños y una de sus hermanas que sufrió severas lesiones tras el terremoto que derribó su patrimonio.

“Somos 12 integrantes de la comunidad, el cataclismo nos dejó en la calle, mi hermana le cayó una vallado en la rodilla y le amputaron el pie, adentro de lo que cerca de nos apoyaron porque la atención médica la hemos tenido y estas casitas nos ayudan a no producirse frío”, señaló Doña María, quien unido con su comunidad vive temporalmente en un predio árido en el fraccionamiento Los Fresnos de la Octava Sección en Juchitán.

Albergue Ixtaltepec

En el albergue que instalaron los principios de la Secretaría de la Defensa Franquista (Sedena), en Aceptación Ixtaltepec, la ayuda asimismo fluye desde diversas regiones del país, incluso llegan voluntarios extranjeros con víveres y ropa para entregarlos a los damnificados.

El refugio, que cuenta con todos los servicios, desde casas de campaña, para ofrecer alojamiento, cocina y servicios médicos, atiende actualmente a 815 ciudadanos: 283 mujeres, 286 hombres y 146 niños.

“Los servicios que brindamos a la población en este albergue son alojamiento, comida, consultas médicas y psicológicas, esto es parte de nuestra doctrina que se aplica en el Plan DN-III”, destacó el teniente Pablo Beltrán Reyes, administrador del albergue.

Voluntarios nacionales e internacionales

Los grupos de voluntarios que llegan a la región aportan con todo lo que pueden, desde ropa, juguetes hasta medicamentos que recolectan en los diferentes estados del país. Hiram Ramírez viajó desde Guadalajara, Jalisco, con un camarilla de 40 voluntarios, entre los que se sumaron ciudadanos de origen estadounidense y ario.

Comentó que su preocupación por apoyar a los damnificados de Oaxaca, surgió a raíz del terremoto que azotó el 19 de septiembre en el centro del país. “Todos se enfocaron en la Ciudad de México, los medios y las autoridades y nosotros siempre pensamos en Oaxaca, por eso venimos a darle fuerza”, expuso el representante del camarilla.

Entre los extranjeros que se sumaron a esta punto altruista se encuentra Isabel, de origen ario, quien se encuentra por un intercambio de estudios en la Universidad De Guadalajara.

“Quia me imaginé este marco devastador, mucha masa se quedó sin casa, sin nadie, están fielmente en las calles, todos debemos de ayudar como podamos y con lo que podamos, porque a pesar de que somos de otros países todos somos hermanos “, refirió la estudiante de derecho.

En la octava y novena sección, una de las zonas populares de Juchitán, los integrantes de la Unión Campesina Oaxaqueña (UCO), realizaron la entrega de algunos catres para el sector más endeble de Juchitán.

Con la presencia de estos voluntarios y las fuerzas armadas, los damnificados no han dejado de acoger apoyos desde el terremoto del pasado 7 de septiembre.