China pone en marcha una controvertida ley de ciberseguridad pese a críticas

Desde hoy China adoptará una controvertida ley de ciberseguridad. (EFE)

Las autoridades chinas ponen hoy en marcha una controvertida ley de ciberseguridad para respaldar “la seguridad franquista”, que cambia las reglas del recreo para las empresas extranjeras que trabajan en el país y dificultará sus operaciones, según critican las afectadas.

La nueva reglamento entra en vigor este jueves entre numerosas criticas de grupos empresariales y gran incertidumbre.

“Tendrá un gran impacto en áreas secreto, en la guisa en la que hacemos negocios”, manifestó el vicepresidente de la Cámara de Comercio de la Unión Europea (UE), Michael Chang, en un combate con periodistas el martes, en el que destacó que todavía hay muchas dudas por resolver.

Una de las partes que genera más preocupación es el artículo que ordena a “operadores de infraestructuras de información secreto” juntar sus datos en el país oriental, lo que es manido como una barrera al flujo de datos en internet y entre empresas.

Si éstas quieren trasladar estos datos fuera de China, la ley les obliga a acontecer por una “evaluación de seguridad”.

Como ocurre con otras polémicas legislaciones del país, el texto de la norma es liviano y abre la puerta a diversas interpretaciones, según el postrero paño difundido.

Dada las dudas y la preocupación de los grupos empresariales, las autoridades han ofrecido un “período de burla” de 19 meses para cumplir con parte de la reglamento, en concreto con las medidas relacionadas a la transferencia transfronteriza de datos, según un documento al que ha tenido entrada el diario independiente South China Morning Post.

En un comunicado publicado la confusión del miércoles, las autoridades trataron de cursar un mensaje de calma y aseguran que la reglamento “no exploración delimitar el entrada de las compañías extranjeras al mercado chino” y “no limita el flujo organizado de datos”.

“La ley está diseñada para amparar la soberanía del ciberespacio de China, la seguridad franquista, los intereses del conocido, así como los derechos e intereses de los ciudadanos, personas jurídicas y otras organizaciones”, remarca la Establecimiento encargada del ciberespacio del país.

“En el mundo actual, todas las empresas o individuales deben respetar la reglamento del país al que acceden, y el ciberespacio no debería ser una excepción”, defiende.

La reglamento además ha despertado las críticas de organizaciones de derechos humanos, pues además requiere a los proveedores de servicios de internet que incrementen los controles de la información publicada por sus usuarios e inmediatamente detengan el flujo de información que las autoridades consideren “ilegal”.

En este caso, las ONG creen que la norma obliga a las compañías de internet a ser “cómplices de la censura” en la red china, una de las más controladas del mundo.