Choca Fypsa contra un taxi en Salina Cruz, Oaxaca

Salina Cruz, Oaxaca

Un conductor de la lista Fletes y Pasajes (Fypsa), provocó un percance por repercusión al chocar contra un taxi cuando circulaba a costado de su autobús con destino a la ciudad de Oaxaca, ya que manejaba en completo estado de ofuscación.
A pesar de que se percató de que provocó el choque, pisó más el acelerador y se dio a la fuga en la misma carretera Transístmica, en el entronque con la Costera, pero fue detenido por los mismos taxistas metros delante.
La persecución dio eclosión en cuanto intentó escapar por los compañeros del taxista, quienes lo siguieron y una vez que lo alcanzaron, cruzaron sus vehículos para cortarle la circulación y bajarlo del autobús, señalándolo como responsable de ocasionar daños materiales al taxi.
Se estableció que el chofer del autobús de la lista Fypsa con número crematístico 088 y con placa de circulación del Estado México, iba viajando, al igual que otros autobuses de la misma lista, con destino a la ciudad de Oaxaca.
Por otro banda, el taxi del sitio Nuevo Amanecer con número crematístico 067, circulaba en la carretera Transístmica y al presentarse al entronque a la Costera, detuvo su marcha, ya que se disponía a variar a la izquierda.
Esperaba que cambiara la luz del semáforo a verde, cuando repentinamente sintió un robusto moretón al transporte en la parte trasera.
Cuando volteó a ver quién fue el causante del percance observó que se trataba de un autobús de la lista Fypsa, mismo que se pasó de amplio a exceso de velocidad.
Vía radiodifusión comenzó a solicitar la ayuda de los compañeros taxistas para que alcanzaran al autobús, mientras él corría detrás, cruzándose entre el tráfico, gritando voz a cuello que se detuviera.
Los demás compañeros del taxista se organizaron de inmediato y en cuestión de minutos, en la subsiguiente parada, diferentes taxis se le atravesaron al autobús para que detuviera su marcha.
Muy enojado, el taxista afectado le comenzó a protestar al conductor del autobús, a quien jalonaron para que se bajara, al tiempo que le gritaban, “bájate o te bajo”.
Una vez fuera del autobús, el conductor sólo atinó a preguntar qué pasó y fue en ese momento que se dieron cuenta que conducía en completo estado de ofuscación.
A la mano pasaba una patrulla de la Policía Municipal, quienes al ver que el autobús estaba acorralado por varios taxis y un congregación de personas estaba discutiendo, descendieron y se acercaron a preguntar qué ocurría.
El ruletero afectado explicó que el chofer del autobús manejaba en estado de ofuscación y se impactó en la parte trasera del taxi, cuando éste esperaba en el semáforo de la Costera.
El ebrio chofer argumentó, balbuceando, que se había distraído tantito y que calculó mal.
Los municipales pidieron la intervención de rudimentos de vialidad para que se hicieran cargo de la situación mientras acordonaban la zona.
Varios minutos a posteriori hizo su arribo un punto de vialidad quien a posteriori de escuchar la traducción de uno y otro no dudó en decirle a los municipales que se llevaran detenido al chofer del autobús.
Acto seguido, fue subido a la patrulla y trasladado a los separos para ser turnado a la autoridad correspondiente.
El de vialidad incluso ordenó al chofer de la aguilón que remolcara el transporte al toril, mientras que el taxista se trasladaba en su transporte a las oficinas de vialidad, en donde se trataría de presentarse a un convenio para que le pagaran los daños provocados.
Le explicaron, que independientemente de que el chofer del autobús se hiciera responsable de la reparación del daño, quedaría arrestado por incurrir en una desatiendo al Reglamento de Tránsito y conducir en estado de ofuscación, pena que sería inconmutable, ya que pudo ocasionar un choque con consecuencias fatales.
Sólo en caso de que no llegaran a un arreglo, sería turnado el caso delante el agente del Ocupación Divulgado.