Exigen productores cultivo de maíz transgénico en mayores extensiones
El incremento al precio de los alimentos, la disminución de los inventarios mundiales de maíz y las afectaciones sufridas por el cambio climático han puesto en riesgo la seguridad alimentaria en México.
Con el propósito de contar con las herramientas biotecnológicas agrícolas que les permitan enfrentar estos y otros avatares, la Red de Asociaciones Agrícolas del Norte de México ha exhortado a las autoridades para que liberen los permisos correspondientes a las pruebas pilotos de maíz transgénico, en extensiones que les permitan medir los beneficios económicos de estas tecnologías en el campo mexicano.
Cabe señalar que el 8 de marzo pasado la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) otorgó el primer permiso para realizar una prueba piloto con maíz genéticamente modificado en una extensión de 0.24 hectáreas en el norte de Tamaulipas.
Dicha Red de Asociaciones aseguró que esta autorización de menos de una hectárea en Valle Hermoso, Tamaulipas, les parece insuficiente para los fines que busca la etapa piloto; es decir, evaluar el costo-beneficio del maíz amarillo resistente al herbicida glifosato en una situación de siembra real.
Asimismo aseguran que el país presenta un retraso de 15 años en organismos genéticamente modificados, pues el maíz transgénico se siembra en más de 20 países y cerca de 50 millones de hectáreas, mientras que en México no se adopta una política seria de activación del campo.
Para ellos los resultados hablan por sí mismos, pues en 2010, en el mundo se sembraron 148 millones de hectáreas con cultivos genéticamente modificados, por manos de 15.4 millones de agricultores en 29 países, 90 por ciento de los cuales pertenecen a naciones en desarrollo; en consecuencia, de 1996 a 2009 se obtuvo una derrama económica neta de 65 mil millones de dólares.
A este respecto, Mortimer Cabrera, presidente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas (UARNT), apuntó que México cuenta con la capacidad para sembrar 600 mil hectáreas adicionales de maíz amarillo, lo que permitirá fortalecer la soberanía alimentaria.
Por su parte, el presidente del Consejo Agropecuario de la Comarca Lagunera (CACL), Humberto Martínez, señaló que México necesita de una verdadera política orientada a detonar la productividad y rentabilidad en el cultivo de granos básicos, si no será imposible garantizar el abasto a futuro.
A partir de lo expresado por todas las organizaciones, el vicepresidente de asuntos hidráulicos del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), ingeniero Jorge Luis López Martínez, exigió que los productores nacionales gocen de las mismas libertades que tienen los agricultores del mundo para elegir entre las distintas opciones disponibles; es decir, aquellas que mejor respondan a las necesidades de sustentabilidad, desarrollo y competitividad del campo mexicano. (Agencia ID)




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