Científicos dan un nuevo paso para tratar las enfermedades psiquiátricas

El trabajo, que publica hoy la revista Nature Communications, es, según los investigadores, una importante nueva utensilio para estudiar el autismo, la esquizofrenia o la discapacidad intelectual y muestra cómo la transformación ha favorecido el incremento de la complejidad del proteoma sináptico, contribuyendo a la multiplicidad de las capacidades intelectuales de los vertebrados.

 

Las sinapsis del cerebro son el punto de comunicación y de transmisión de impulsos nerviosos entre neuronas y determinan la estructura de los circuitos neuronales, esenciales en la función integral del sistema nervioso central.

 

En los últimos primaveras un gran número de estudios genéticos ha identificado mutaciones en genes que se expresan en las sinapsis implicadas en enfermedades neurológicas y, especialmente, en trastornos psiquiátricos, como los del espectro autista, la esquizofrenia o la discapacidad intelectual.

 

Estos trabajos han establecido la sinapsis como una estructura crítica en muchas enfermedades del cerebro, lo que ha legado ocupación al concepto de sinaptopatías.

 

El pez cebra (Danio rerio) es un maniquí animal muy usado para estudiar el sistema nervioso y sus enfermedades, ya que presenta una gran homología con el cerebro humano.

 

Esta especie igualmente se utiliza para desarrollar nuevos fármacos para tratar los desórdenes del cerebro, para los que, en su anciano parte, no hay terapias efectivamente efectivas.

 

Por eso, los investigadores, dirigidos por el investigador del Laboratorio de Fisiología Molecular de la Sinapsis del IIB Sant Pau y vinculado a la Universidad Autónoma de Barcelona, Àlex Bayés, han hecho el primer estudio del proteoma sináptico del pez cebra.

 

Esta primera caracterización del proteoma sináptico de un vertebrado inferior ha permitido estudiar igualmente la transformación comparada con mamíferos.

 

El descomposición muestra cómo la transformación de los vertebrados ha favorecido el incremento en la complejidad del proteoma sináptico, una observación que los investigadores califican de “inesperada y muy interesante”.

 

“Disponer de más proteínas sinápticas habría permitido aumentar el número de procesos moleculares que se producen así como la multiplicidad de tipos sinápticos. Ya que la sinapsis es la dispositivo cognitiva básica del cerebro, la expansión de sus componentes podría suceder contribuido a la multiplicidad de comportamientos y capacidades intelectuales de los vertebrados”, concluyó Bayés.