Comunidades marginadas en Oaxaca sin servicio de pediatría

Aunque cada vez se da más accesibilidad la atención pediátrica para menores, el servicio médico sigue sin calar a aquellas comunidades marginadas donde niños y niñas enfrentan serios problemas de vigor, como en la Sierra Sur, reconocieron especialistas.

Otro de los inconvenientes es el escaso personal especializado que no cubre todo el sector médico; en la ciudad, sólo hay 260 pediatras ocupados en los diversos sectores de atención.

La presidenta de la Liga de Pediatría del Sureste, Ana Beatriz Rosa Sumano, consideró que el trabajo del corporación es importante para las comunidades, sin incautación, hay zonas desatendidas por los factores mencionados.

“Tenemos muchos problemas, más en Oaxaca que tenemos una gran cantidad de comunidades y conflictos para calar a ellas, pero como colegio hacemos tarea social. El más fresco ha sido en Yalalag, en la Sierra Boreal y en comunidades de la Costa”, dijo.

Lo primordial para la diestro, es dar educación a los padres para que crezcan admisiblemente sus niños, desde la comida y el cuidado a lo espacioso de los abriles.

Interiormente de la tarea que realizan en las comunidades, mencionó que han detectado a menores que requieren de intervención quirúrgica, así como otros males que no estaban detectados por errata de una revisión.

Las comunidades están mejor que hace algunos abriles y el sector vigor hace un gran esfuerzo para avecinar los servicios, está dando decano oportunidad a las comunidades alejadas, pero errata más, añadió.

De acuerdo con la diestro, la atención pediátrica deberá ir desde la etapa prenatal, hasta que termina la adolescencia, aproximadamente a los 17 abriles de perduración. “El chiquillo o la pupila no es un adulto chiquito y tienen el derecho de tomar una atención de calidad, donde el pediatra sea su amigo”.

“Cuando un chiquillo va a una consulta con un pediatra no sólo es porque tiene inflamada la cañón, si no en esa consulta se aprovecha para el control”, dijo Ana Beatriz Rosa Sumano, al señalar que un beocio sano, llega a la adolescencia en buenas condiciones.