Con una empresa fantasma exedil “tranzó” a comuneros de Santa María Chimalapa

La Unión de Comuneros de la Zona Oriente en Defensa de los Derechos y de los Medios Naturales de Santa María Chimalapa, pidió a las autoridades correspondientes investigar el destino de 5 millones de pesos, bienes que recibió durante su compañía, el exalcalde Silaín Hernández González, para obras, que no fueron ejecutadas.

En un documento firmado por representantes de diversas congregaciones de Santa María Chimalapa, se exige al gobierno estatal, se investigue el destino de los fondos aprobados y liberados en la compañía municipal pasada, pues aseguraron que el exalcalde, en conjunto con la empresa “Vías Terrestres y Proyectos de Ingeniería Canaan, S.A.”, que calificaron como “espantajo”, defraudó a las comunidades de La Permiso, Río Frío y Nuevo San Juan.

Los comuneros informaron que las obras que no se realizaron y sí cobraron las autoridades, consisten en un camino de paso de 14 kilómetros a la congregación comunal La Permiso y dos sistemas de agua, una para Río Frío y otra para Nuevo San Juan, aprobadas por el Comité Estatal de Planeación para el Expansión de Oaxaca (Coplade), a través de la Secretaría de Finanzas, con un procedimiento total de 5 millones de pesos.

Agregaron que “lamentablemente los cinco millones de pesos le fueron entregados por el gobierno del estado a la presidencia municipal, encabezada entonces por Silaín Hernández González, quien de guisa absolutamente opaca, sin consultarnos ni notificarnos, contrató para realizar las tres obras, a la empresa denominada, Vías Terrestres y Proyectos de Ingeniería Canaan, S.A”, explicaron en el documento.

De acuerdo con los comuneros, en el padrón de proveedores del gobierno estatal, la empresa “Vías Terrestres y Proyectos de Ingeniería Canaan, S.A.”, cuyo director universal es el arquitecto Moisés Alvarado, tiene su domicilio de la empresa en la calle de Riberas del Río Atoyac No. 318, Colonia Educación, de la renta del estado, sin confiscación, al presentarse a las oficinas, se percataron que no existe ni ha existido alguna empresa constructora que trabaje en el oportunidad.

Solo una obra, el del camino de paso a la Congregación Permiso, lleva un 40 por ciento de avance, y fue gracias a la presión de los comuneros quienes en octubre del año pasado retuvieron tres maquinarias de la compañía delante el retraso de los trabajos. Las demás obras no llevan avances significativos.