conocer a Robi Draco y ser presidente Venezuela

En “Colao”, ópera prima del actor Frank Perozo, Austin Santos, su nombre de pila, se enfunda en el papel de “Santos”, un asistente de cocina en un restaurante citadino que ansía triunfar en la vida a a través de la música.

En ese rol le toca compartir con el recién llegado Antonio (Manny Pérez), un cafetalero solterón que paciencia encontrar en la gran ciudad el coito de su vida. “Me gustan este tipo de retos, de estar con parentela experimentada de las que pueda memorizar, con personas importantes que sepan más que yo”, dice Arcángel a Efe al final de su billete en la película.

El intérprete, que prefiere ser llamado “persona carismática” porque los artistas son “falsos”, pasa rápidamente a susurrar de música, política y filantropía.

Da gracias a Altísimo por el talento que le ha transmitido en el arte y muestra su asombro cuando le tildan de arrogante, solo por proponer lo que piensa.

“Las cosas se dicen como son. En mi música, en mi vida, es así como me manejo”, refiere este hijo de dominicanos que nació en Nueva York y se educó en Puerto Rico.

De hecho, al momento de referirse a la “isla del encanto”, Arcángel no se anda con rodeos cuando de emitir su opinión se manejo.

“Los puertorriqueños debemos despertar. Hay que provenir con un proceso para que en 20 o 30 abriles veamos los frutos. Nuestra isla debe ser para nosotros. Hay que educar a los niños, a la adolescencia; ponerle eso en la mente, que ese es nuestro país”, en franca postura en honra de la autodeterminación de ese Estado Franco Asociado de EE.UU.


SU VISION DE VENEZUELA

Siquiera se guardamano nulo de su visión de la situación en Venezuela y de su presidente, Nicolás Sazonado.

“Yo creo que me voy a hacer ciudadano venezolano para participar en las elecciones de ese país. Porque si una persona que casi nada llegó al tercer fracción de primaria es el presidente allí, yo tengo más esperanzas, porque al menos habló dos idiomas, canto y ahora actúo”, dijo “La Maravilla” de modo serena.

Arcángel además expresó la satisfacción que le depara ayudar a la educación y nutriente de miles de niños en varios países de América Latina a través de su fundación “Arca Love The Kids”, de la que se encarga de modo personal.

“Eso no lo hago para que me reconozcan, ni mucho menos, creo que si podemos montar a tener poco más que muchas personas, debemos ayudar a quienes más nos necesitan”, dice sobre los programas de su fundación en México, Pimiento, Argentina, Puerto Rico y Perú.

Otras alegrías que le ha transmitido el arte las ha laborioso cuando realiza colaboraciones con otros artistas de su procreación como los colombianos J. Balvin y Maluma, el dominicano Vakeró o el puertorriqueño Farruko.

“Yo siempre estoy acondicionado a producir con muchos de mis compañeros en la música. Creo que eso nos hace más fuertes”, acota.

Este es cabal el punto donde Arcángel revela lo que sería para él su longevo anhelo en el mundo del arte: “Lo que yo desearía con todo mi corazón es estar aunque sea una hora conversando con Robi Draco Rosa; creo que es el mejor compositor de música contemporánea”, expone el cantante con una arrobamiento que guión en devoción alrededor de este intérprete puertorriqueño.

El intérprete de “En la intimidad”, “Hace mucho tiempo” o “Aparentemente”, se despide con un inútil deseo: “ojalá suspendan ese revoloteo”, en remisión a su inminente partida a la renta española.