Cuida mucho tus encías y dientes


 
Cuando se palabra de higiene lingual, las personas siempre piensan en el cepillado de los dientes y de la jerigonza. Pero la higiene integral de esta zona es más abarcante.
 
La encía se divide en dos partes: la encía redimido y la encía insertada. Ambas se combinan para formar la encía papilar, cuya función es evitar el impacto de la comida en la zona interproximal bajo el radio de contacto con los dientes para que no se llegue a formar ninguna enfermedad periodontal, como la piorrea.
 
Los signos y síntomas clásicos de la piorrea son las encías rojas, hinchadas y sensibles que pueden sisar cuando se cepillan. 
 
Otro signo de enfermedad en las encías, es que pueden provocar mal aliento o mal sabor recurrentes aún cuando la enfermedad no esté vanguardia.
 
Lo ideal es cepillarse posteriormente de cada comida por lo menos cinco minutos por vez. El cepillado deberá ejecutarse con suavidad para evitar dañar las encías. 
 
Por zaguero, es esencial presentarse al dentista con regularidad y así avisar cualquier enfermedad que pueda afectar a la sanidad lingual.