Depresión silenciosa | Panamá América

Las señales de este padecimiento incluyen lloriqueo sin motivo, sentimientos de culpabilidad, ansiedad, insomnio, en algunos casos desatiendo de deseo para atender el bebé, aislamiento e incluso algunas madres llegan al punto de no poder amamantar, detalla la psicóloga Geraldine Emiliani.

 

Tal como le ocurrió a Khaly Verdurmen, de la comunidad Mummys Tips Panama, quien vivió esta situación durante sus dos embarazos. 

 

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“No acepté que la tenía, me alejé de mi marido, lloraba mucho, no disfruté de los primeros meses. Había momentos de gusto, pero en su mayoría todo era como monótono”, expresa.

 

Para ella, su comportamiento era ilógico, pues había tenido problemas para concebir y había sido un dificultad difícil, ya que para evitar que la bebé naciera antaño de tiempo siguió un tratamiento de hormonas vaginales, inyecciones semanales y pastillas diarias.

 

 

“Yo decía, ‘¿por qué no estoy agradecida por todo lo que tengo?, tengo  a mi hija, tengo  lo que siempre quise, pero no estaba oportuno, no lo estaba viviendo al mayor”, cuenta.

 

Pero, cuenta Verdurmen, llegó a un punto en que se dijo a sí misma ‘esto no es ordinario’, por lo que empezó a investigar respecto al tema. “Entendí que es un proceso que va de la mano con el cuerpo. La depresión no es porque yo decida estar triste y necesito que me inyecten motivación y positivismo”. 

 

Factores

 

La depresión posparto está asociada con la parte hormonal, explica el psicólogo Paulo Ovalle, del Centro Psicológico Integra.

 

Posteriormente de dar a luz, los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en las mujeres bajan rápidamente, esto genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios en el estado de humor.

 

Los tratamientos hormonales influencian esta situación, dice Geraldine Emiliani. 

 

Trastorno silencioso

 

Este tipo de depresión tiene una característica en distinto, suele advenir desapercibida. Muchas mujeres no logran identificarla y otras se niegan a admitirlo. 

 

El psicólogo Paulo Ovalle comenta que, aunque en su experiencia no ha conocido muchos casos, la teoría muestra que la depresión posparto es muy popular. 

 

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La Ordenamiento Mundial de la Vigor señala que la depresión posparto es muy frecuente, afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz.

 

Un estudio encontró que la depresión posparto afecta más de lo que se pensaba, ya que podría alargarse hasta 11 abriles luego de tener un bebé e incluso afectar el comportamiento de ellos, ocasionándoles problemas de conducta.

 

“Ellas quieren que todo esté proporcionadamente, el salida de un bebé es alegría, no tristeza, y por eso se sienten avergonzadas, tienen temor a ser juzgadas”, comenta Emiliani. 

 

¿Qué hacer?

 

El apoyo de la grupo es indispensable, no deben establecer a la mamá, ser comprensivos y evitar comentarios negativos,  dice Ovalle.

 

Emiliani sugiere averiguar ayuda psicológica si la depresión persiste, adicionalmente de no deben tener temor de dialogar sobre el tema.