Determinan la base molecular de las bacterias resistentes a los antibióticos

El Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL, por sus siglas en inglés) identificó la almohadilla molecular del principal mecanismo de las bacterias para transferir la resistor a antibióticos, según un estudio publicado en la revista especializada Cell.

Una de las mayores amenazas actuales para la lozanía mundial es el aumento de la resistor de las bacterias a múltiples fármacos, en concreto los antibióticos.

En un intento por ayudar a combatir esta amenaza, los investigadores del EMBL desvelaron la almohadilla molecular de un importante mecanismo de transferencia de resistor a los antibióticos y desarrollaron moléculas y un método para rodear esta transferencia.

VEA TAMBIÉN: Depresión silenciosa

Según los autores del descomposición, las bacterias han desarrollado resistor a la mayoría de los medicamentos que usamos hoy en día, como la Staphylococcus aureus, que es resistente a la meticilina.

Uno de los principales impulsores de la propagación de la resistor entre las bacterias son los transposones, nociones genéticos que pueden cambiar ubicaciones en el genoma de forma autónoma.

Cuando se transfieren entre bacterias, los transposones pueden transportar genes de resistor a antibióticos internamente de ellos.

Los investigadores hallaron que los transposones contienen una proteína convocatoria transposasa que permite a estos nociones genéticos unirse al ADN en un estado inactivo, lo que evita la división y, por lo tanto, la destrucción del transposón.

VEA TAMBIÉN: Especialistas consideran que la obesidad igualmente se debe tratar con psiquiatría

Esta proteína igualmente obliga al ADN del transposón a desenrollarse y desaparecer, lo que le permite insertar su carga de resistor a los antibióticos en muchos lugares en una serie extremadamente diversa de bacterias.

“Si piensas en cuerdas o cables, por lo genérico cuando se agrupan y se enrollan se hacen más resistentes. Si quieres romper o cortar uno, es mucho más obediente si lo desenrollas y aflojas primero”, ilustró la autora principal, Orsolya Barabas.

“Es lo mismo para el ADN, y el mecanismo de transferencia de transposones se aprovecha de esto: la proteína transposasa desenrolla y separa primero las cadenas de ADN del transposón, lo que hace que sea más obediente cortarlas y pegarlas en el nuevo sitio en el genoma receptor”, explicó Barabas.

Basándose en su estructura, Barabas y sus colegas igualmente desarrollaron moléculas y un método primerizo para rodear el movimiento de los transposones que, a amplio plazo, podría ayudar a controlar la propagación de genes de resistor a los antibióticos.

El equipo ideó dos estrategias para rodear la transferencia, que podrían, por ejemplo, evitar la transferencia de resistor en las personas diagnosticadas como portadoras de bacterias resistentes a los antibióticos.

El primero evita que la proteína transposasa pase a su conformación activada al rodear su edificio con un péptido de nuevo diseño, una prisión corta de aminoácidos.

El segundo método es un imitador de ADN que se une al sitio franco internamente del transposón, bloqueando así el reemplazo del filamento de ADN que se necesita para la transferencia de resistor.

A partir de ahora, Barabas y su equipo centrarán su investigación en mejorar la comprensión de los mecanismos de transferencia en la vida verdadero, y en probar y desarrollar aún más las estrategias para limitarla.