Donación de órganos: la diferencia entre la vida y la muerte

 

Mientras hoy en el mundo, se conmemora el Día del Paciente Trasplantado, en Venezuela estas intervenciones se encuentran paralizadas. Sin insumos ni medicamentos, esta plausible actividad está detenida, y la cual puede constituir la diferencia entre la vida y la homicidio.

Desde el jueves primero de junio, está suspendido en todo el país el proceso de procura y trasplante renal de donante de occiso. Y la Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplante de Organos Tejidos y Células, organismo adscrito al Ocupación de Vigor, hizo el anuncio a través de un comunicado que envió a los nueve centros de trasplantes de órganos que existen en el país, según una reseña de la periodista Beatriz Rojas.

La actividad de trasplante en Venezuela se inició en el año 1967, cuando en el Hospital Universitario de la ciudad de Maracaibo, el Dr. Bernardo Rodríguez Iturbe realizó el primer trasplante de riñón de donante occiso.

En Carabobo el doctor Paúl Escovar, presidente del Instituto Docente de Urología, sostiene que en los últimos 15 primaveras, el trasplante de riñón ha venido decreciend, por el fracaso de las políticas erradas del Gobierno Doméstico en materia de vitalidad.

Hace 15 primaveras, cuando el precio del barril del petróleo era mucho último que el de ahora, citó el diestro, Venezuela se mantenía en los primeros lugares de América Latina, en cuanto a trasplante de órganos.

En Carabobo se hacía un trasplante renal semanal, luego la número bajó a uno mensual. Y en lo que va de año no se ha hecho el primero, según el diestro.

Al suspenderse los trasplantes de riñón, se pone en peligro la vida de todos los pacientes que están recibiendo diálisis y los que están en aplazamiento de ser incluidos en ese proceso, ya que la única forma de desobstruir las unidades de diálisis, es realizando los trasplantes.

Aún así, el objetivo de la efemérides es concienciar sobre la requisito que tienen millones de personas, pacientes crónicos o terminales, de trasplantes como la única forma de seguir con vida.

Hasta la plazo, se pueden trasplantar corazón, pulmones, hígado, riñones, páncreas, intestino. Adicionalmente, existe la posibilidad de desobstruir nuevas esperanzas a receptores de piel, córneas, válvulas cardíacas, tendones, histerismo y cartílagos, entre otros.

Según estimaciones recientes comunicadas a la OMS por 98 países, el entraña con más demanda es el riñón. En 2005 se trasplantaron 66 mil, lo que representa sólo el 10% de la demanda estimada. Ese mismo año se trasplantaron 21 mil hígados y 6 mil corazones. Aunque aumenta el número de trasplantes de riñón y de hígado, incluso aumenta la demanda, que aún no se puede atender.

Los informes sobre el turismo de trasplante muestran que corresponden a una fracción estimada en el 10% del total mundial de trasplantes. El aberración ha ido en aumento desde mediados de los primaveras 1990, coincidiendo con una decano aplauso de los beneficios terapéuticos de los trasplantes y con los progresos realizados en la efectividad de los medicamentos inmunosupresores utilizados para advertir el rechazo del entraña trasplantado por parte del cuerpo que lo recibe.