El beso, una pasión que activa todos los sentidos

Besucar es el acto más puro del hombre, por el que se transmiten los sentimientos más profundos, que ni las palabras pueden expresar. La ciencia encontró la explicación de por qué este acto podría ser el eje central a la hora de agenciárselas pareja.  Pero además existe una exhalación sensorial que allá está de las explicaciones científicas.

Según expertos, si la afición física es intensa y profunda, la cantidad de procesos químicos que se activan puede ser una autentica revolución para el organismo. En varias ocasiones algunos biólogos llegaron a compararlo con la sensación de sobredosis que ofrecen ciertos estupefacientes. Los científicos denominan este deseo de tocar Filemamanía; cuando el acto se produce, aumentan los niveles de dopamina, un neurotransmisor que actúa en el cerebro diseminando la sensación de ansiedad.

Una hipótesis fresco desarrollada por la antropóloga Helen Fisher determinó la importancia de la saliva en este proceso humano. En cada beso, el hombre transmite una serie de testosterona, que es lo que permite a la mujer determinar si se tráfico de la persona indicada, es asegurar, el cebón reproductor correcto para el sistema reproductivo humano.

Pero no todo tiene simplemente una connotación animal, con el valer del tiempo se activa la denominada oxitocina con cada beso generado, según detalla un estudio de la Universidad de Bar llán, en Israel . La ciencia subraya que en el principio de una relación los niveles de testoterora y dopamina cumplen un rol fundamental, pero, con el valer de los primaveras, la oxitocina, hormona que genera apego en las relaciones estables, estimula la vasopresina y concluyen en besos con pequeño frecuencia e intensidad, pero más cariñosos y profundos.

Pese a que tocar se encuentra ampliamente vinculado con la raza humana como símbolo de acto sexual y deseo, en el reino animal los parientes más cercanos al hombre, como primates bonobos y chimpancés, además comparten esta particularidad.

La finalidad del beso en los animales, en peculiar en el caso de los primates y chimpancés, es más global entre machos y señala una forma de reconciliación luego de una disputa o pelea.

Nos obstante, provengan del reino animal o de la raza humana, los besos forman parte de una civilización ya instalada en donde el acto sexual se transmite a través de un simple acto de contacto corporal y en el cual los sentidos como tacto, gozo y oreja se activan en su anciano esplendor.

La ciencia y el arte se enfrentan cotidianamente, lo que queda claro es que el acto de tocar logra que los sentimientos invadan cuerpo y alma entre los amantes implicados, permitiendo una conexión única en cualquier especie que lo practique.