El enojo de Manuel Velasco

Solamente fue que se pronunciara el nombre del senador Carlos Alberto Puente Salas como prospecto presidencial del Partido Verde, para que resurgiera la figura del administrador de Chiapas, Manuel Velasco, quien pretende lo mismo.
La propuesta realizada por el presidente de la mesa directiva del Senado de la República, Pablo Paje, además senador Verde, mostró la grieta que se viene haciendo en el interior de este partido, donde todavía mantiene el control el hijo del fundador del mismo, Jorge Emilio González Martínez.
Sin confiscación, el nuevo Chiquillo Verde del PVEM, como es obligado el gobernador, desde que Jorge Emilio González Martínez pasó la barrera de los 40 primaveras (tiene 45 primaveras de etapa), se perdió como gobernador y fue relegado de la carrera presidencial, donde no se le ve.
Sin confiscación, mantiene vivo el propósito de contender, más ahora que su partido intenta competir por si solo o amaga con hacerlo, frente a el rompimiento con el PRI.
Manuel Velasco Coello hizo una promisoria carrera en el interior del PVEM, iniciando como diputado tópico, posteriormente federal, senador y administrador, el más mozo en ese entonces, con un futuro promisorio, mismo que se le acabó en menos de cinco primaveras.
Su encargo como gobernador es extraviado y grotesca, donde la intervención de su mamá en asuntos de gobierno se mantiene oculto y la poca atinada sucursal de Velasco Coello en la opción del gran rezago social que se mantiene en el estado opacó su reluciente figura.
Manuel Velasco Coello ganó el gobierno de Chiapas con un gran ganancia de diferencia, más de un millón 300 mil votos y 67 por ciento de las preferencias, hicieron pensar en su crecimiento político y en la posibilidad de que el Partido Verde viera el crecimiento de una figura política propia.
La desilusión fue muy ilustre desde que asumió el gobierno estatal, cometiendo fealdad tras fealdad, manteniéndose en los grandes espacios de las publicaciones el corazón, mientras que en lo político no pasaba gran cosa.
El administrador de Chiapas diseño una gran organización que en ocasiones varias ha surtido objeto, la de financiar campañas, con lo que estableció vínculos de hermandad con otros gobernantes jóvenes e hijos de políticos.
De esa modo, Alejandro Bronceado Cárdenas, Campeche, se convirtió en su compadre; el de Oaxaca, Alejandro Murat y el próximamente extraditado, Roberto Borge, así como el diputado federal del mismo Partido Verde, Javier Herrera y el diputado del PVEM en Tabasco, Federico Madrazo, forman parte de su círculo cercano.
A pesar de ello, los cálculos fallaron y beneficiaron al hoy administrador de Campeche, Alejandro Bronceado Cárdenas, con veterano talento político, quien se convirtió en la comienzo de este orden, manteniendo su militancia en el PRI.
Es por eso, que frente a el rompimiento de los verdes con los priistas y el “destape” de Carlos Puente, el vocero del orden parlamento del PVEM en el Senado de la República, Velasco Coello hizo gran enojo.
Y aunque el Partido Verde exploración la negociación con partidos de mayo solidez política, la simple posibilidad de ser candidato, sin importar si son reales o no, despertó la codicia política del administrador de Chiapas.
Para los analistas, ni Velasco Coello, ni Puente, guardan posibilidad alguna de competir contra los candidatos de los grandes partidos y, por el contrario, pondrían en aventura el registro de un partido que en los tiempos recientes viene perdiendo credibilidad frente a los electores.
Todavía hasta 2015, el Partido Verde cumplió con sus metas en los comicios federales y hasta se perfiló en otros estados donde avanzó considerablemente al no ir en alianza con el PRI. Tabasco fue uno de ellos, en que lograron conquistar ayuntamientos y algunas posiciones en el Congreso del estado, con algunos ex militantes del PRI como sus candidatos.
Mostraron una abultada cartera y triunfar de imprimirle su propio sello a las contiendas electorales, donde uno de los factores principales fue el respaldo del administrador de Chiapas, Manuel Velasco Coello.
Velasco se proyectaba como el sucesor de Jorge Emilio González Martínez, quien prefirió aislarse en Quintana Roo, pero se atascó en la ruta prevista.
Hoy ni siquiera mantiene el control político del estado que gobierna y se duda pueda enrolar al candidato del Verde al gobierno estatal por el camino correcto.
Aquel bono ciudadano traducido en el 67 por ciento de las preferencias en 2012 despareció tres primaveras más tarde, cuando al candidato del Partido Verde, Fernando Castellanos Cal y Veterano le costó trabajo triunfar la dilema por un puñado de votos en la caudal (Tuxtla Gutiérrez) del estado, mientras que en otros municipios se quemaron boletas y brotó la inconformidad de la población por unos comicios que fueron considerados fraudulentos.
Pero en el interior de las intenciones de unos y otros por competir como candidato presidencial del Partido Verde Ecologista de México, se asoman las diferencias entre aquellos que buscan aliarse con un partido ilustre, los que prefieren mantenerse afines con el PRI y los que pretenden competir con un candidato propio y pasar los serios riesgos de perder el registro, pero triunfar autonomía en caso contrario.

Investigación presidencial
Según una flamante averiguación, Miguel Atractivo Osorio Chong continúa siendo el priista mejor posicionado, aunque el crecimiento de Eruviel Ávila Villegas, se nota, con cinco puntos de diferencia entre el primero y segundo circunscripción, los demás del tricolor sumamente rezagados.
En el panismo Margarita Zavala supera a todos, aunque Rafael Bronceado Valle y Ricardo Anaya Cortés están enfrascados en una dura lucha por el segundo circunscripción.
Los perredistas tienen como suerte a Miguel Atractivo Mancera y el rey sigue siendo Andrés Manuel López Taller.

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