El estrés puede provocar a largo plazo un infarto


Muchas veces no tomamos en cuenta nuestro ritmo de trabajo, el cual sometemos a constante estrés diario. Pero deberíamos tener presente que si esto se vuelve poco constante, corremos gran aventura de sufrir un infarto.
 
El estrés consiste en un conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al cuerpo para la bono, un proceso que se transforma en una preocupación cuando supera los límites aceptados por el organismo. En la comunidad científica es sabido desde hace tiempo las consecuencias de la condición sobre el corazón. Sin secuestro, hasta el momento poco se conocía de los mecanismos de esta relación.
 
Aunque muchos estudios asociaron a la presión psicológica con deficiencias cardíacas, nadie halló la causa verdadero. La busilis puede estar en una fresco investigación a cargo de expertos de la Universidad de Harvard (EE.UU.), que vinculó el sensación del estrés constante en una zona muy profunda del cerebro con un anciano aventura de padecer ataques cardíacos.
 
Puntualmente para los científicos, quienes presentan una anciano actividad en la angina, la zona de los lóbulos temporales que procesa las emociones, tienen más posibilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares. De acuerdo a los especialistas, la patología es un autor de aventura igual de importante que el tabaco o la presión arterial.
 
Los investigadores sugirieron que la angina envía señales a la núcleo ósea para producir más glóbulos blancos y estos, a su vez, actúan hacen que las arterias se inflamen, lo que finalmente provoca ataques cardíacos. De esta guisa, la parte del cerebro que procesa las emociones, cuando está en una situación de estrés, puede dar inicio a problemas cardiovasculares.
 
El trabajo demuestra la menester de acciones para el control del estrés, que afectarán de guisa significativa en la vitalidad y la supervivencia de las personas. Aunque sus conclusiones necesitan confirmación, los autores dijeron que el hallazgo puede ayudar a encontrar nuevas formas de aminorar el aventura cardiovascular siempre y cuando se lo equipare en la consideración de los factores de aventura.