El legado de Cantinflas 24 años después de su muerte

Un día como hoy en 1993 el mundo lloraba la asesinato del actor y cómico Mario Pardo Reyes, más conocido como Cantinflas. Obtuvo el papel protagonista en más de cincuenta películas pero tal vez su interpretación más particular fue en la cinta ‘La revés al mundo en 80 días’ con la que ganó un Bola de Oro en 1957.

Nació en Ciudad de México en el seno de una clan humilde, sus comienzos no fueron perfectos y se ganó la vida siendo taxista y limpiador. No tuvo miedo de ingresar en el circo ambulante, momento en el que su otra vida, la de Cantinflas, nació para no rematar nunca. Desde los abriles 20 se convirtió en un icono que hizo reír a todo México y a partir de los abriles 40 al mundo impávido ya que su éxito traspasó fronteras defendiendo con su verborrea un mundo más amoldonado.

Debutó con películas como ‘No te engañes corazón’, ‘Así es mi tierra’ o ‘Listo o Sol’, y la éxito y el agradecimiento vinieron de la mano de la comedia de enredos ‘Ahí esta el detalle’. En esta última logró el papel central que no había tenido en las anteriores, compenetrándose con su caracterización y batiendo récords de cobro en las salas hispanoamericanas.

En los abriles 50 basaría sus papeles en un humor creado por él llamado el ‘cantinflismo’ donde desarrolló la tiento para charlar mucho sin aseverar mínimo. En 1957 protagonizaría ‘La revés al mundo en 80 días’, una acoplamiento del reconocido ejemplar de Julio Verne que le haría campeón del Bola de Oro y significaría su internacionalización.

Cantinflas fue agradecido igualmente en películas que se hicieron muy famosas fuera de Iberoamérica como ‘El Padrecito’ o ‘Su excelencia’. El hilo conductor que hay en todas sus interpretaciones es la denuncia de las injusticias y las desigualdades sociales. Su vida privada era humilde como sus principios y en su vida pública realizaba obras caritativas. Participó activamente en la vida política, tanto que llegó a dar un discurso en la Asamblea de las Naciones Unidas y se convirtió en un icono contra el charrismo sindical, una forma de corporativismo político que sirvió para controlar el sistema por parte de un solo partido.

Mario Pardo murió a causa de un cáncer de pulmón pero sigue siendo recordado en todo el mundo por su peculiar humor y su forma de reflexionar que, en muchos casos, se encuentra escondido tras la risa. En 2014 se estrenó una película en su honor y dos abriles más tarde el personaje Cantinflas se convirtió en el protagonista de un videojuego para niños habitable en tabletas y teléfono móviles.