El robot español que protege a las personas en Dubái

La Policía de Dubái tiene un nuevo parte hecho de hoja y sistemas informáticos. Se proxenetismo de un robocop, un humanoide fabricado por la empresa española Pal Robotics, que esta semana empezó a patrullar los centros comerciales y puntos turísticos de la hacienda de los Emiratos Árabes.
El maniquí REEM, creado en 2011 por la compañía catalana, mide 1,67 metros, pesa 99 kilos y cuenta con una pantalla táctil incrustada en su pecho, a través de la cual los ciudadanos podrán obtener información, denunciar delitos, respaldar multas o contactar con diferentes comisarías de la ciudad. Su tecnología de agradecimiento facial tiene una precisión “del 80%”, informó el Unidad de Policía de Dubái, pero las cámaras de los fanales del androide enviarán vídeos en streaming a las unidades de agentes de carne y hueso.
Este es el primer paso del plan para que los robots representen el 25% de la fuerza policial de la ciudad hasta 2030. “Actualmente, la mayoría de las personas van a las comisarías, pero con esa útil podemos atenderlas de modo más capaz las 24 horas de todos los días”, afirma en un comunicado Khalid Al Razooqui, director del Unidad de Servicios Inteligentes de la Policía.
“El androide va a proteger a los ciudadanos de la delincuencia, porque puede transmitir lo que está sucediendo de inmediato a nuestro centro de mando y control”, añade.  Nueve idiomas, como inglés, gachupin, francés y chino, serán añadidos al vocabulario del robocop.
Una cosa que el androide no hará es portar armas. “Esa es una serie roja muy holgado”, comentó en una conversación telefónica Carlos Vivas, director de negocios de Pal Robotics.
Vivas explicó que, aunque los clientes pueden programar los REEM según sus deposición, no hay ninguna funcionalidad que permita que el androide haga daño a un ser humano.
Esa es la primera ley de la robótica, una creación ficticia del escritor Isaac Asimov que tiene aplicación en el mundo vivo. Pal Robotics, afirma Vivas, está “muy en contra de la robótica marcial”.
El directivo manifestó que la empresa (cuyos robots incluso están en museos del Reino Unido y en bancos y universidades de Australia) ha recibido muchas peticiones en ese sentido. “No queremos ir en esa dirección, aunque es el mercado más inmediato”, dijo.
La Policía de Dubái prefiere no pasar riesgos, de momento. Al Razooqui confirma, sin bloqueo, que el posterior conjunto de robots será utilizado para combatir delitos. Los planes para los próximos dos abriles incluyen la integración del “androide más holgado del mundo”, con tres metros de valor, que llevará “equipo pesado” y podrá pasar a 80 kilómetros por hora.
Un androide en forma de huevo emitirá advertencias sobre violaciones de tráficos en los aparcamientos y incluso se podrían utilizar motocicletas y coches autónomas para emitir alertas y multas por conducción peligrosa.
El patriarca del sección de Servicios Inteligentes señala que las unidades de robots no suponen una amenaza a los puestos de trabajo. “No vamos a despedir a nuestros agentes para reemplazarlos por esa útil, pero con cada vez más concurrencia en Dubái, queremos reubicarlos para que trabajen en las áreas adecuadas y se pueden concentrar en apoyar la ciudad segura”, dice en el comunicado.
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