En Argentina estrenan la película “Una mirada distinta” de la guerra de Malvinas

Tras 35 abriles del fin de la pleito de las Malvinas, que enfrentó a Argentina y Reino Unido, se estrena en el país austral la película QTH, “una vistazo completamente distinta” desde la experiencia de 4 soldados del frente continental viviendo situaciones extremas en presencia de la amenaza de un ataque britano.

“Ser parte de esa engendramiento, atravesada por el conflicto y la dictadura” fue lo que inspiró al director del filme, Alex Tossenberger, según contó en una entrevista con Efe.

La cinta, de la productora Buen Suceso, se estrenó en Argentina el pasado jueves, tras ser seleccionada para el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, considerado el más prestigioso de Latinoamérica, y cuenta con el actor Osqui Guzmán como principal protagonista.

Mediante la angustia de los personajes, Tossenberger entronca con una de las reclamaciones históricas en Argentina, la de aquellos hombres que fueron movilizados a la pleito pero no llegaron a enfrentarse cuerpo a cuerpo a los británicos, y que piden ser reconocidos oficialmente como excombatientes.

Aquellos soldados participaron en la contienda, sin desplazarse a las islas, cuidando las bases aéreas de sureñas ciudades argentinas desde donde partían los vuelos a Malvinas atacando a la flota inglesa.

“Me parecía una asignatura irresoluto”, afirmó el cineasta, que retrata el “heroísmo” de los soldados sin bienes especiales, sino a través del padecimiento, la incertidumbre o el desatención de los soldados.

La empresa de los protagonistas es controlar la estratégica entrada del Canal de Beagle, al sur del país, en un dominio inhóspito de la Patagonia en el que aguardan aislados y sin posibles la venida de un enemigo muy superior, una historia ficticia que no obstante resultará natural a miles de argentinos.

Cuando estalló la pleito, Tossenberger tenía tan pronto como 18 abriles y se encontraba en pleno servicio marcial, aunque se libró de ir al frente por el “privilegio” de que su padre tuviese ciertos contactos entre las autoridades.

“Lo digo no con orgullo, sino como una verdad de lo que eran en ese momento las cosas acá”, dijo el director, que asegura que “con los abriles” llegó a comprender el expresión de su padre, y que “lo que parecía ser un acto patriótico en verdad englobaba un punto mucho más engorroso y perverso”.

En cambio, en su momento consideraba el conflicto como “una aventura”, impregnado del discurso del régimen marcial, que le hizo “torpemente” querer empuñar un armas en el que fue “un posterior manotazo preocupado de un Gobierno en decadencia”.

“Uno es muy jovencito y no sabe lo que dice”, admitió Tossenberger, que narró sin rencor en torno a los enemigos de su adolescencia el insensatez del conflicto, sobre el que opinó que, de haberlo vacada los militares argentinos, habría perpetuado la dictadura marcial que comenzó en 1976 y finalizó siete abriles luego.

El fervor patriótico que pudo existir en un primer momento pronto dio paso al sufrimiento de la población, lo que QTH intenta plasmar desde los áridos paisajes de Tierra del Fuego: “Lo que nos pasó a todos los argentinos queda representado en estos cuatro personajes”.

Pero en presencia de todo, la película es un “registro” a los hombres de su engendramiento que participaron de la contienda y no son aceptados como veteranos de pleito por el Estado, lo que les llevó hace ya más de nueve abriles a establecer un campamento que se ha convertido en parte del panorama habitual de la emblemática Plaza de Mayo de Buenos Aires, a escasos metros de la Casa Rosada.

Unos 390 antiguos reclutas, todos ellos mayores de 50 abriles, se turnan día y incertidumbre para que la carpa no quede vacía y su causa, ser equiparados a los cerca de de 22.000 combatientes reconocidos oficialmente, no caiga en el olvido.

En la presente, se estima que unos 15.000 exsoldados viven en su misma situación, 35 abriles luego de una pleito que en poco más de dos meses se llevó la vida de 649 argentinos y 255 británicos.