En Universidad de Manchester hallan casi 150 cartas inéditas del matemático Alan Turing

El destinatario de la carta era el físico Donald Mackay, del King’s College de Londres, escrita en respuesta a una invitación para asistir a una conferencia en EE.UU. en abril de 1953.

Esta colección corresponde al periodo entre 1949 y 1954 y fue hallada por casualidad por un colegial en un mueble de la universidad mientras limpiaba unos viejos archivos.

Turing fue subdirector del campo de acción de informática de la universidad de Manchester desde 1948 hasta principios de los cincuenta.

El sabio es considerado hoy como el padre de la informática moderna y trabajó para descifrar los códigos nazis, especialmente los de la máquina Enigma, y durante un tiempo fue el director de la sección Naval Enigma de Bletchley Park, el engorroso secreto utilizado por el Reino Unido en la II Pugna Mundial.

En el año 2013, la reina Isabel II del Reino Unido decidió concederle a Turing un perdón póstumo y su vida fue llevada al cine en 2014 con el filme “Imitation Game”.

El profesor Jim Miles, de la escuela de ciencias informáticas de la universidad, dijo al publicación que le sorprendió encontrar estas cartas, guardadas en un papel de archivo de color rojo.

“Cundo primero las vi, pensé: ‘no puede ser lo que creo que es’ pero en una rápida inspección vi que era un archivo de viejas cartas y correspondencia de Alan Turing”, añadió Miles.

“Estaba alucinado de que una cosa así hubiera permanecido fuera de la sagacidad durante tanto tiempo. Nadie que trabaje ahora en la escuela o en la universidad sabía de su existencia. Verdaderamente ha sido un estimulante hallazgo y es un ocultación por qué fue archivado”, dijo el catedrático.

Según el documental, la correspondencia se refiere sobre todo a la investigación académica de Turing y las invitaciones que recibió para pronunciar discursos en universidades estadounidenses.

En la colección figura por otra parte un trapo de un software de radiodifusión para la BBC sobre la inteligencia sintético, titulado “¿Las máquinas pueden pensar?”, con plazo de julio de 1951.

El responsable de catálogos de la universidad, James Peters, dijo que se manejo de un hallazgo “único” puesto que es “extremadamente raro” encontrar documentos de Turing.

Agregó que en las cartas no se hace relato a su vida personal ni hay misivas de sus familiares.