Enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo

Representan cerca del 31% de las muertes registradas al año en el mundo. Pero, a la par son la principal causa de fallecimiento, según la Estructura Mundial de la Vigor. Son las Enfermedades Cardiovasculares, por lo que cada 29 de septiembre se rastreo crear conciencia acerca de los riesgos asociados, que en el 90% son prevenibles. De ahí, el contraseña de este año: “Da poder a tu vida: ama tu corazón”.

Infarto al miocardio, afección más frecuente

Son múltiples las enfermedades cardiovasculares frecuentes, explicó el doctor Francisco Pérez, regente médico de Calox International de Venezuela. Entre ellas la que lidera es el infarto al miocardio; la arritmia, (ritmo cardíaco perturbado); la angina de pecho (taponamiento arterial de las coronarias que puede desencadenar infartos); y la fibrilación auricular (ritmo cardiaco perturbado a nivel de las aurículas que puede desencadenar un percance cerebro vascular).

La mayoría de las enfermedades cardiovasculares pueden prevenirse, actuando sobre los principales factores de peligro: La mala nutriente, obesidad, la inactividad física, el consumo de tabaco y la ingesta excesiva de bebida. Mercancía que pueden manifestarse en forma de hipertensión arterial, hiperglucemia, hiperlipidemia y sobrepeso u obesidad. Sintomatología que incrementa la probabilidad de sufrir ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones.

Todavía pertenecen a este clan de condiciones, la insuficiencia cardiaca (cuando el corazón no bombea la raza en forma suficiente), la enfermedad arterial periférica (cuando se tapan las arterias periféricas, generalmente por acumulación de grasas), la hipertensión arterial, y el percance cerebro vascular (obstrucción de las arterias que trasportan oxígeno y nutrientes al cerebro, que puede originar crimen de las neuronas o estallido de alguna arteria), agregó el doctor Pérez.

Predisponer en vez de deplorar

La OMS ha identificado una serie de intervenciones muy eficaces para predisponer y controlar las ECV, cuya aplicación es viable incluso en entornos con escasos bienes. Se dividen en primarias y secundarias.

En el primer clan, se encuentran alcanzar un cambio en los hábitos alimenticios y de vida, hacer deporte de forma regular, alimentarse de forma saludable, dejar el pericia tabáquico, disminuir la concentración de colesterol, sujetar el consumo de bebida, y tomar antiagregantes plaquetarios cuando sea necesario son algunas de ellas.

Entre las secundarias, la Estructura Mundial de la Vigor destaca el uso del ácido acetilsalicílico, por su propiedad de proceder como antiagregante. Su mecanismo de argumento evita que la raza se estanque e impide la formación trombos sanguíneos (coágulo que se forma en un vaso y permanece allí).

Por ello, es recetado para pacientes que hayan sufrido de infarto agudo de miocardio, o perfectamente con peligro de padecerlo y personas con problemas de circulación. Una pequeña dosis diaria (81 mg) es la primera opción para predisponer una enfermedad cardíaca o percance cerebrovascular, destaca el doctor Francisco Pérez.

El ácido acetilsalicílico, está calificado en más de 36 países para la prevención primaria de eventos cardiovasculares y en todo el mundo para la prevención secundaria, por lo que es considerado como la utensilio fundamental en prevención cardiovascular.

Está diseñado para controlar complicaciones de otras patologías que pudiesen afectar al músculo cardiaco como es el caso de la diabetes, colesterol stop, presión arterial adhesión, obesidad y tabaquismo, explicó el doctor Pérez.