Enfermeros del país y del mundo celebran hoy su día

Acompañan al profesional médico en las intervenciones; se esmeran en los primeros cuidados del paciente y se ocupan, todavía, de aplicar el tratamiento indicado, para así proporcionar la recuperación y mejorar su calidad de vida: es el profesional de la dispensario.

Y hoy, 12 de mayo, es el Día Internacional de este profesional de la salubridad. Época conmemorativa para felicitar a todos los enfermeros y enfermeras que cada día trabajan en la salubridad de los ciudadanos del mundo.

La Botiquín es una profesión que consiste en el cuidado de los enfermos de pesadez y pacientes ambulatorios, con el cometido final de asistir y complementar la ocupación de los médicos, en lo que concierne a la aplicación del tratamiento que les fue indicado, adicionalmente de proporcionar su recuperación y mejorar su calidad de vida.

Asimismo, se vinculan con el entorno de los pacientes, por ejemplo sus familias, y cumplen un rol de intermediarios entre ellas y el médico.

Al día de hoy, son muy variadas sus tareas: suministran medicamentos, con competencias en tareas administrativas, extraen muestras para realizar observación, higienizan a los pacientes, monitorizan su estado y su progreso y brindan instrucciones para que continúen el tratamiento una vez que abandonen el hospital.

Origen de la efemérides

La celebración de este día, se hace en rememoración del aniversario del salida de Florence Nightingale.

Florence Nightingale (Florencia, 1820 – Londres, 1910) fue una enfermera, escritora y estadística británica. Obtuvo inspección divulgado tras su billete en la Hostilidades de Crimea, donde logró descender la mortalidad de los soldados a través de la prosperidad de las condiciones sanitarias.

Tras detectar que la mayoría de las muertes no fueran ocasionadas por heridas sufridas en batallas, sino enfermedades prevenibles cuyo contagio se debía a la errata de higiene, Florence se ocupó de mejorar las condiciones del hábitat donde se encontraran los pacientes. Para lograrlo, definió cinco puntos esenciales para consolidar la sanidad de las viviendas: distinción puro, agua pura, desagües eficaces, desinterés y luz.

Durante su permanencia en la cojín marcial británica acostumbraba hacer rondas para observar y atender a los pacientes por la indeterminación, utilizando una pequeña lamparón de vela para iluminar su paso. El Times narró este episodio en una de sus crónicas, refiriéndose a Florence como “la dama de la lamparón”, denominación que luego se trasformó en su sobrenombre.

En 1859 publicó sus más famosos libros, “Notas sobre dispensario” y “Notas sobre hospitales”. Un año más tarde fundó su propia escuela de dispensario, Nightingale Training School, en el Hospital Saint Thomas de Londres. Esta institución continua válido como parte del King’s College de Londres.

En 1883, la reina Conquista le otorgó la Auténtico Cruz Roja, y en 1907 se convirtió en la primera mujer en aceptar la Orden de Mérito del Reino Unido.