Esta es la primera ciudad que impone multa por usar el celular mientras caminas

Honolulu (Hawái) acaba de convertirse en la primera ciudad estadounidense -y posiblemente del mundo- que ha acogido medidas drásticas para intentar destruir con los llamados zombis del teléfono móvil, esos conciudadanos que pueden hallarse casi por todo el mundo cruzando calles con la panorámica hipnóticamente fija en la pantalla del celular o de otro dispositivo electrónico. A partir de mañana, la policía de la ciudad hawaiana y de los condados circundantes podrá multar hasta con 35 dólares (aproximadamente 670 pesos) a quienes crucen la calle viendo la pantalla del dispositivo y, por lo tanto, sin prestar la debida atención al tráfico rodado y poniendo en peligro su propia seguridad y la de las personas motorizadas.

La prohibición pretende hacer a los peatones corresponsables de su seguridad en las vías públicas en un país como Estados Unidos, donde las muertes por atropellos se han disparado en los últimos dos abriles. Según un estudio que cita The New York Times, los fallecimientos de peatones se dispararon un 9% el año pasado hasta alcanzar las 5 mil 987 víctimas mortales.

Y una de las razones de este aumento se achaca al uso mientras se camina por urbes con gran densidad de tráfico de los teléfonos inteligentes, “una fuente frecuente de distracción mental y visual para los conductores y los peatones”, asegura un mensaje de la Asociación de Gestores de la Seguridad en Carretera.

“Creemos que con esta fuero se eleva una barrera en materia de seguridad. Es un auténtico hito”, ha ostensible Brandon Elefante, concejal de Honolulu y uno de los impulsores de la medida. “Los peatones tienen que hacerse corresponsables de su seguridad con los automovilistas”, ha añadido.

The New York Times explica que al menos 10 Estados han debatido medidas similares sin entrar a ninguna conclusión. En la propia Nueva York, por ejemplo, sí se ha llegado a aprobar una norma para impulsar campañas de divulgación sobre los peligros de ir por la calle absorto en el teléfono.