Existe relación entre esquizofrenia y la adicción a la nicotina


Científicos franceses desvelan en un estudio publicado hoy en la revista Nature Medicine los mecanismos cerebrales que pueden explicar la yuxtaposición a la tóxico que presentan, con frecuencia, pacientes con esquizofrenia.
 
A partir de un examen con ratones, investigadores del Instituto Pasteur de París, han mostrado cómo la tóxico afecta al funcionamiento de la corteza prefrontal del cerebro, un ámbito asociada a la cognición que suele encontrarse alterada por transtornos psiquiátricos.
 
Los científicos creen que la sucursal de tóxico puede revertir parte de los síntomas de la enfermedad mental, lo que explica la tendencia de muchos pacientes a “automedicarse” con el consumo de cigarrillos.
 
“La sucursal reiterada de tóxico restaura la actividad ordinario de la corteza prefrontal, lo que nos sugiere una posible diana terapéutica para tratar la esquizofrenia”, afirmó Uwe Maskos, autor principal del estudio, en un comunicado del Instituto Pasteur.
 
Los científicos han trabajado con roedores cuyo ADN incluye una mutación del gen CHRNA5 que recientemente se ha asociado con un aumento del peligro de sufrir tanto tabaquismo como esquizofrenia.
 
Esa mutación provoca una disminución de la actividad de las células de la corteza prefrontal, lo que afecta a la toma de decisiones y la memoria, entre otros factores.
 
La sucursal de tóxico ayuda a recuperar la actividad habitual de esa región, que en una situación no patológica está modulada por neurotransmisores (acetilcolina) que se activan de forma simultánea a los receptores de tóxico.
 
“El trabajo con este maniquí muestra cómo la tóxico que administramos se une a los receptores nicotínicos entre las neuronas”, lo que influye en el comportamiento de las células de la corteza prefrontal, señaló la investigadora Fani Koukouli.