Festival de Cine de Toronto reducirá su programación tras recibir críticas

El Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF), uno de los más importantes del mundo, anunció este jueves que a partir de este año reducirá su programación y exhibirá un 20% menos de filmes, tras percibir críticas.

En su próxima tiraje, que se celebrará en septiembre próximo, TIFF pasará de 16 a 14 programas. Por otra parte, medios de información locales señalaron que el festival eliminará dos de las 11 salas de proyecciones que utiliza.

El director estético del TIFF, Cameron Bailey, justificó la matanza de programas y películas para satisfacer al manifiesto y críticos de cine y persistir la calidad del festival.

“Tenemos el desafío de proporcionar una generosa sufragio de películas a las más de 400 mil personas que acuden al festival a la vez que mantenemos un musculoso enfoque en la selección de películas”, afirmó Bailey en un comunicado.

El año pasado, el TIFF, que se celebra durante 10 días en la principal ciudad canadiense, proyectó casi 400 películas, entre largometrajes y cortometrajes, procedentes de 83 países del mundo.

La reducción anunciada este jueves supondrá que este año el TIFF quedará corto a 300 filmes.

El año pasado, la prestigiosa revista Variety publicó un artículo que cuestionaba si el tamaño desmesurado del TIFF estaba dañando al festival así como a los profesionales que acuden a la muestra.

El artículo todavía criticaba el enfoque del TIFF en obtener candidatos a los Óscar, y en estrellas de Hollywood, en detrimento de otros filmes menos comerciales.

El TIFF acepta “prácticamente cualquier filme con un par de nombres hado siempre y cuando estén dispuestos a desfilar por la felpudo roja”, aseguró Variety.

Supone un  aumento de precios para el manifiesto 

Pero la reducción de películas y de salas de proyección todavía puede suponer un aumento de los precios para el manifiesto.

El año pasado, el precio de algunas proyecciones llegó hasta 58 dólares canadienses (casi 43 dólares estadounidenses) por la prohijamiento de un sistema “dinámico” que eleva los precios dependiendo de la demanda para cada película.

El sistema fue criticado por ponderar un festival que nació como una muestra para arrimar a los habitantes de Toronto películas de países que nunca llegarían a las salas de cine del país, que ya está fuera del calibre de muchos cinéfilos. EFE