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Geo ,eneses: El canto como razón de vida

Una intérprete que se compromete con su trabajo y la punto social, que ve en la música una aparejo para producir conciencia, así es Geo Meneses

por Lisbeth Mejía

Con nueve discos y una trayectoria musical de más de dos décadas, siempre en la ámbito independiente y por lo caudillo alejada de los reflectores, Geo Meneses ha conseguido cosechar una vida con muchas satisfacciones, una de ellas es servir a la sociedad, a través de su canto.

Nacida en la ciudad de Oaxaca, pero radicada durante varios primaveras en la caudal del país, ha enemigo en el arte su razón de vida y en la música una forma de producir un cambio de conciencia en quien la audición.

“Cuando uno canta, se revoluciona el universo, cuando lo haces desde el corazón, cuando cantas genuinamente, cuando lo único que importa es darte, expresar. Es como si en el decorado surgiera un fenómeno, un fenómeno de bienquerencia, un fenómeno de paz”, expresó.

Geo, quien desde muy pequeña amó las manifestaciones artísticas: el ballet, la música, la plástica y demás, dijo que primero pensó en ser concertista de piano e incluso estudió este utensilio en el Conservatorio Doméstico de Música, pero reconoció en el canto su pasión y razón de ser.

“Este sueño de ser concertista cambió cuando me subí a un decorado a cantar por primera vez en un concurso escolar. Todo fue diferente, porque cuando me presentaban tocando el piano, sentía mariposas en el estómago, las manos se me ponían heladas y de repente sudaba frío, era una sensación de nerviosismo y tensión”.

Sin bloqueo, el hecho de estar en un decorado cantando, fue como desobstruir sus alas, el tener la sensación de pirarse, de despuntar.

“Fue un momento muy importante en mi vida porque ahí se definió lo que sería y mi destino. Bajé del decorado convencida de que lo que quería hacer toda mi vida era cantar”.

Así contó Geo sobre esa experiencia que tuvo a la antigüedad de 13 primaveras y de la cual el comisión le otorgó el primer oficio.

“De ahí me convertí en la cantante de la escuela; sin saberlo, estaba reconociendo esa parte mía de cantante y igualmente conociendo al manifiesto”.

Geo, que había emigrado de Oaxaca con destino a la Ciudad de México con su causa, tuvo que dejar por un tiempo el canto, pues su mamá quería que estudiara poco que le asegurara un futuro.

“En mi casa, mi causa me dijo que tenía que tener un título; asustaba mucho la idea de que fuera una intérprete, una cantante; como una mujer sola que lucha y trabaja para sacar delante a su hija, quería que tuviera poco más seguro. Así que me dijo: me vas a traer un título y posteriormente puedes hacer lo que quieras en la vida”.

La valor de Geo se decantó por la carrera de profesora de educación primaria, misma que le cautivó y fascinó porque, dijo, no hay nulo más precioso que tener en las manos de uno los corazones, el alma, el espíritu y el pensamiento de niños y niñas que son el futuro de cualquier país.

Esa etapa le dio mucha complacencia, pero igualmente algunos momentos de desilusión, pues se percató que a veces es difícil cambiar el mundo.

No obstante, recuerda que el arte estaba presente en las aulas, ya sea a través de la música clásica o de los juegos durante las clases de matemáticas.

La reverso al canto

Aunque por algún tiempo se dedicó a la docencia, el canto fue más poderoso y la hizo decirse por él.

Geo trabajó muchos primaveras antiguamente de tener su primer disco (decidido en 1998); con sus ahorros y el apoyo de sus amigos, salió Porque así tenía que ser, un libro cuyo nombre representa el mirar con destino a a espaldas y registrar que todo tiene una razón de ser, “que nuestra historia como seres humanos, con sus días de sol y sus días nublados, es una historia perfecta”.

A través de ese disco de boleros, imaginaba las canciones con que su padre y causa se enamoraron, pero que, a la distancia, le hace estar como una Geo que creía en el bienquerencia de pareja, cándida y dulce.

A ese libro le seguiría Hasta hoy estoy contigo, dedicado al compositor oaxaqueño Jesús Chuy Rasgado y con un tono pasional. El descubrimiento de Ignacio Fernández Esperón, Tata Nacho, como un autor mexicano, pero primordialmente oaxaqueño, se da a través del disco Marcha.

Su cuarta producción discográfica representa un homenaje al compositor Álvaro Carrillo; del creador de Sabor a mí, Geo piensa que sus temas han de cantarse desde la entrañas, porque sus cultura están llenas de profundidad. De la farra y del dolores el título de este material.

Con todo el corazón fue un disco que marcó su trayectoria, pues resulta de la colaboración con la Bandada Filarmónica de Santiago Zacatepec, Mixe (con más de 100 primaveras de historia, pero sin ningún material en que se recopilaran sus temas).

La sexta producción, Mascota contra el mal de Amores, marca un antiguamente y un posteriormente en su carrera, ya que le permite explorar otros ritmos sin dejar la esencia de la música mexicana.

Dosis de placer, su séptimo libro, destaca por incluir temas de compositores vivos (mexicanos, argentinos, entre otros). Como una propuesta de pop-jazz-mexicano, resultó ser un disco muy alimentado, que daría paso a Alma de México, este extremo a modo de itinerario musical de 100 primaveras y precedido por un concierto en vivo en la Lonja de Granaditas.

Finalmente, surgió Rojo Corazón, un disco con temas que desde la albor tuvo deseos de interpretar y con algunos temas que se le presentaron como Visitaciones.

Rojo Corazón, un cancionero emocional

En sus palabras, Rojo Corazón representa un cancionero emocional de los mexicanos, un archivo histórico musical memorioso de la música vernácula.

“Hago un alucinación que va del son jarocho, la música norteña, ranchera, el son huasteco, el son jarocho… y lo abordo desde mis emociones puras, por eso el nombre de Rojo Corazón, porque ahí están los latidos que se transforman en expresiones, en experiencias en tu camino de vida”.

Sobre este extremo material, que Geo ha tratado de disfrutar lo más posible, señala que es una especie de homenaje secreto a las grandes intérpretes de la música vernácula de nuestro país: Lucha Reyes, Lola Beltrán, Matilde Sánchez Elías La Torcacita y Chayito Valdéz.

“En Rojo Corazón encontronazo a una Geo mucho más madura vocalmente, a una Geo más cantante, a una mujer con más experiencias de vida que hace que mi canto sea más poderoso y sobre todo que sea un canto verdad, un canto que tiene que ver con una emoción, un sentimiento atiborrado de pureza y muy alejado, creo, del ego”.

Confiada en que el disco trascenderá, Geo sigue trabajando y en calma de la inspiración que la lleve a su libro número 10.

Los reconocimientos

El arte está hecho para mover las fibras más íntimas de tu ser, piensa, pues “todos los cantantes tenemos una cometido muy peculiar, que es la de regalar bienquerencia, desear momentos de desahogo a las emociones de otros, de mantener sus sentimientos”.

Yo no hago show, yo hago arte, subraya Geo, quien sondeo estar más comprometida con la multitud, con el manifiesto, con quienes viven a su aproximadamente.

Geo dice sentirse más atinado en una población alejada, marginada, para convivir con la multitud y escucharla. Mientras recuerda su paso por los premios Grammy, expresa que es más valioso estar con la multitud que desfilar por una alfombrilla roja.

“Yo no hago negocio con la música, hago de ella mi razón de ser, de existir, de radicar”, reitera.

El año pasado, Geo Meneses fue la imagen del Mes de la Herencia Cultural de Oaxaca en Los Ángeles, California. A donde llevó un pedazo del terruño a esos hombres y mujeres que radican en el país vecino y que luchan día a día por un mejor futuro.

Con esa experiencia, se percató que las y los oaxaqueños llevan siempre a su tierra consigo, a través de su civilización.

Asimismo, ha tenido entre sus galardones la Medalla al Mérito en Ciencias y Artes o el Chimalli de Oro, entre tantos más que disfruta y agradece. Pese a ello, prostitución de mantenerse humilde y seguir trabajando.

Aunque en su trayectoria ha recibido innumerables reconocimientos, la mayoría han sido de parte de fundaciones, asociaciones civiles o proyectos de causas sociales, y eso tiene decano valía para la intérprete que los de tipo comercial.

Tales muestras han sido por su compromiso por las causas para las que presta su voz.

Lo suyo, dice, no es colaborar, sino comprometerse, y esto significa “un regalo de la vida para mi persona, como ser humano”.

Desde su primer concierto, Geo ha estado muy unida a proyectos a beneficio, como el que tendrá el próximo 25 de mayo en el teatro Macedonio Alcalá, a las 19:00 horas.

Acompaña del tenor internacional Luis Adrián y la Bandada de Música del Estado (a cargo del preceptor Eliseo Martínez), cantará a beneficio de la asociación civil Altruistas Oaxaqueños por la Hemofilia.

Música y política

Geo se considera una intérprete que sondeo dejar poco positivo a su manifiesto y mostrar congruencia con su música y su persona, por lo que evita respaldar productos o marcas. Ello la ha conducido por la ámbito independiente, produciendo y promoviendo su carrera de forma particular.

No obstante, sus pensamientos y solidaridad con varias causas. Por ejemplo, en Rojo Corazón dedica un tema para las madres de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Batallador, desaparecidos en 2014.

Quien hace la política es el personaje, expresa, ya que de su forma de ser y pensar es como genera la música que puede conducir al manifiesto a cierto espacio o oficio.

Al pensar sobre los connacionales que radican en Estados Unidos, Geo reconoce la situación que viven, por lo que desearía que, ya sea en este país o en otro, cada persona tuviera una vida digna.

Presentación

Este jueves 25 de mayo, Geo Meneses se presentará en el teatro Macedonio Alcalá, a las 19:00 horas. Le acompañarán en el decorado otros talentos oaxaqueños como el tenor internacional Luis Adrián y la Bandada de Música del Estado (a cargo del preceptor Eliseo Martínez).

El recital es beneficio de la asociación civil Altruistas Oaxaqueños por la Hemofilia, por lo que el donativo para conseguir al evento es de 200 pesos. Los boletos se pueden apoderarse en la taquilla del teatro o en la institución de canto Zanda Gundaluu (calle Sabinos 620, colonia Reforma).