Humo de cigarro, amenaza furtiva para los no fumadores

EFE.-

Exponerse al humo del cigarro de forma involuntaria puede derivar en problemas de vitalidad inmunitarios, de carcinogénesis, del sistema circulatorio u obstrucción de las arterias, los cuales podrían tardar en manifestarse hasta dos décadas, según especialistas.

“El humo de segunda mano, que es al que está expuesto aquella persona que no es fumadora, puede ser más dañino que el que pudiera percibir el mismo fumador”, explicó en entrevista con Efe el doctor Arnulfo Albores Medina, investigador del Unidad de Toxicología del Centro de Investigación de Estudios Avanzados (Cinvestav), de México.

El humo del cigarro tiene muchos compuestos tóxicos que pueden depositarse en piel, muebles, paredes, asfalto y ropa en el entorno del fumador, los cuales pueden entrar en contacto con otras personas no fumadoras quienes pueden ver afectada su vitalidad.

Al continuar las moléculas en el hábitat, los compuestos tóxicos pueden absorberse a través de la piel, arribar al torrente rojo y luego al sistema nervioso a través de la crimen, explicó el doble.

“El humo del tabaco es una mezcla compleja que contiene más o menos de siete mil productos químicos, muchos de ellos clasificados como carcinógenos”, expuso.

Detalló que muchos de los compuestos cuando entran al organismo “alteran a una célula y esto causa un daño tal que, con el paso de tiempo, el individuo puede desarrollar una enfermedad molesto”.

Como ejemplo, refirió que el arsénico que contiene el humo del cigarro genera cáncer de piel, pero pueden suceder hasta 20 o 30 abriles para que la enfermedad se manifieste.

El doctor aseguró que existen poblaciones más susceptibles que otras, como las mujeres embarazadas y los bebés. “Por ejemplo, en el inconveniente las mujeres tienen su propio transformación y el del producto, por lo que estar en contacto con el humo del tabaco puede dañar no sólo a la matriz sino además al bebé”, abundó.

Del mismo modo, dijo que los bebés cuando gatean tienen viejo contacto con la superficie que puede estar contaminada con los compuestos del tabaco, de tal forma que los absorben a través de su piel y esto tiene consecuencias en su vitalidad.