Insomnio ¿una patología que conlleva a problemas de salud mental?

El reposar es uno de los más grandes placeres de la vida. Diversos estudios señalan que mientras un recién nacido necesita de 16 a 18 horas de sueño para reforzar su calidad de refrigerio; el adolescente de 9 a 10 horas diarias que le proporcionen el respiro suficiente para rendir de forma común durante el día, mientras las personas adultas, poseer de 6, 7 a 8 horas de sueño se dicen ser suficientes para descansar de modo total mente y cuerpo.

Pero ¿qué sucede con todos aquellos que muchas veces sin importar periferia de época presentan grandes dificultades para conciliar el tan deseado refrigerio noctámbulo?

La dificultad para conciliar, comenzar o solo prolongar el sueño en horario noctámbulo es conocida como insomnio, la cual a escalera internacional está definida como una difícil patología que puede sufrir al paciente a sufrir un trastorno de sanidad mental. Y aunque el insomnio suele presentarse como un signo que conlleve al paciente a poco más, en muy pocas ocasiones es considerado una enfermedad.

Y es que en la mayoría de los casos, el insomnio no se encuentra acompañado por terceras enfermedades, es asegurar, no existe para generarlo una condición pulvínulo.

Pero, los mitos y realidades referentes a este poderoso trastorno del sueño continúan cobrando vida con el ocurrir de los primaveras. Lo común es escuchar que el consumir mucho café, sobre todo, por las noches, al igual que las bebidas gaseosas y el chocolate genera en los individuas importantes dificultades en el momento de conciliar el sueño. “Situaciones, creencias y frases que solo responden a mitos y medias realidades”, según la diestro en psiquiatría Dra. Dalila Texeira.

Realizar las rigurosas pero necesarias visitas al diestro, es lo que permitirá determinar qué tipo específico de insomnio posee cada paciente. Los conflictos para reposar no son siempre iguales. Por tal motivo se hace indispensable conocer que el insomnio cuenta con un importante número de clasificaciones, ubicándose entre ellas:

  • Insomnio Agudo: La pérdida de sueño en este caso persevera por un exiguo de dos semanas consecutivas.
  • Insomnio Sub-agudo: Entre cuatro y seis semanas continuas de pérdida de sueño.
  • Insomnio Crónico: El paciente tiene una perdida extrema de sueño, considerándose de cinco, seis y hasta siete meses.

Este usual trastorno debe ser tratado igualmente por los especialistas en psiquiatría, para que de forma profesional logren topar desde el punto de perspectiva psicoterapéutico cuál es el conflicto y cuáles son los pensamientos que el paciente muestra cuando está durmiendo”, indica Subraya Teixeira. Señala que los síntomas a los que todos debemos estar atentos para conocer qué tan peligroso puede resultar la pérdida de sueño y realizar la importante turista al diestro, enfatizan:

Ronquidos de oscuridad.

– Cotidiana dificultad para reposar.

– Despertares muy temprano.

Somnolencia diurna.

– Dificultad en la concentración

– Irritabilidad

El 7% de las personas que sufren insomnio lo hacen por el consumo de estimulantes como el café, sifón, cigarrillos, vino, entre otros. 10% enfermedades como catarro, 12% corresponde a un trastorno conocido como “piernas inquietas”. Condición en la que el paciente tiende a mover las piernas mientras duerme, y es conocida como una condición neurológica y neuropsicológica que produce insomnio, 39% no duerme por ansiedad y estrés. Mientras otro 41% argumenta a causas hasta el momento no identificadas.

Pero, existen igualmente hábitos malos que pueden crear en las personas la pérdida ocasional del sueño, como el obtener conciliar el sueño pero despertar en todo momento por leves ruidos en la casa o habitación, clima, personas con las que duermen, el celular, laptop, televisor encendido, entre otros, corresponden a malos hábitos en la higiene del sueño.

Para no presentarse a sufrir este tipo de trastorno tan complicado e indeseable se recomienda delante todo engullir saludable, meditar para obtener tener la mente en calma en todo momento y conseguir  así un estado de paz y laxitud; teniendo siempre presente que lo ideal es irse a la cama satisfecho con lo que se tiene, estando así consciente de que solo una persona agradecida, conforme y eficaz consigo misma puede obtener todo lo que se proponga, sin tener en ningún momento que de forma fiel dejar de reposar.