La osteoporosis causa más de un millón tres mil fracturas en el mundo

El 70% de las fracturas por trauma beocio en mujeres mayores de 45 primaveras, las causa la osteoporosis; pero en algún momento de la vida el 40% de las mujeres mayores de 50 primaveras sufrirán una fractura osteoporótica, de acuerdo con la Estructura Mundial de la Sanidad (OMS).

Se tráfico de una condición que se caracteriza por una disminución de la masa ósea y un maltrato de la microarquitectura de los huesos. Así, supone un aumento de su fragilidad y el peligro de presentar fracturas. En presencia de estas estadísticas, la osteoporosis ha sido declarada por la Estructura Mundial de la Sanidad (OMS) como una “invasión intolerable” y constituye una de las 10 enfermedades que más daño causa a la humanidad.

Esta afección determina por lo que el 40% de las mujeres mayores de 50 primaveras sufrirán una fractura osteoporótica en algún momento de su vida. En Venezuela, se estima que cerca del 40% de mujeres mayores de 50 primaveras presenta osteopenia, y 25% osteoporosis. Sólo un 10% (mayores de 70 primaveras) tienen masa ósea común.

Esta patología es más frecuente en las mujeres, suele ser asintomática y puede advenir desapercibida durante muchos primaveras hasta que se manifiesta con una fractura, de acuerdo con la doctora Rita Pizzi, ginecóloga y endocrinóloga.

Un trastorno metabólico óseo, caracterizado por una masa ósea devaluación y una sobresalto de la fortaleza del hueso, dijo la doctora Pizzi. “El papel de los estrógenos es fundamental en ampliación de la osteoporosis durante la menopausia en la mujer. Su deficiencia incrementa la resorción y disminuye la formación, lo cual resulta en un maltrato rápido de la masa ósea”.

Factores de peligro

Existen factores de peligro que propician la aparición de esta patología, tales como el avance de la época, una historia común de osteoporosis y/o fractura posteriormente de los 50 primaveras, devaluación masa ósea, ingesta devaluación de calcio de por vida, deficiencia de vitamina D, inactividad física, historia de períodos de amenorrea, anorexia nerviosa y menopausia precoz o quirúrgica.

Otros factores de peligro incluyen: ser mujer blanca o asiática, hábitos psicobiológicos (cigarrillos y pimple, dos tragos por día), ciertas enfermedades crónicas como artritis reumatoide, tener un peso beocio de 57.7kg, índice de masa corporal beocio a 21kg/m2.

Asimismo, están: El exceso de hormona tiroidea, estar bajo tratamiento con glucocorticoides, quimioterapia, anticonvulsivantes, anticoagulantes, fármacos indicados en la endometriosis, inhibidores de la aromatasa (fármacos para tratar el cáncer de mama y de ovario en mujeres postmenopáusicas), constituyen principios predisponentes para esta afección.

La osteoporosis posmenopáusica es asintomática, a menos que aparezcan complicaciones como fracturas, pérdida de altura y deformidades. “La historia clínica resulta el útil más poderoso con el que cuenta el médico para nominar a quién estudiar. La densimetría ósea constituye el unificado de oro para el diagnosis de osteoporosis, es el procedimiento no invasivo de evaluación cuantitativa de la masa ósea”, indicó la experta.

Tratamiento a tiempo

Ayer de iniciar cualquier tratamiento de osteoporosis es necesario descartar las causas secundarias. Se requiere de un equipo multidisciplinario para el diagnosis y tratamiento adecuado, precisó la experto en ginecopatía y endocrinología. “Deberá percibir tratamiento toda mujer que muestre un valencia en la densitometría (T beocio a -2,5) ó cuando el peligro de fractura calculado por una escalera de peligro denominada ‘FRAX’ esté aumentado. La prevención y diagnosis temprano son necesarios para alcanzar un buen pico de masa ósea, y así avisar la osteoporosis y la terrible complicación que es la fractura”, explicó la doctora.

Pizzi afirmó que los bisfosfonatos, entre ellos el ibandronato, reducen la tasa de pérdida ósea preservando la microarquitectura del hueso, aumentan el pandeo de la matriz ósea y el límite de mineralización. Estos medicamentos han demostrado su efectividad en la reducción del peligro de fracturas, mejoría de la masa ósea y supresión de marcadores bioquímicos por su importante emoción antirresortivo. Su uso está indicado no solo en el tratamiento de la osteoporosis sino, en la primera etapa de la enfermedad (osteopenia), o para avisar el avance en pacientes que tenga la predisposición a ella. Estas indicaciones las hará siempre el médico tratante de cada paciente.