La psoriasis afecta entre 1% al 3% de la población

Uno de cada 100 venezolano sufre de soriasis

Es una enfermedad inflamatoria crónica, de origen multifactorial, que afecta la piel y articulaciones. Nos referimos a la psoriasis. Está asociada a manifestaciones autoinmunes, el estrés y trastornos cardiometabólicos como sobrepeso, colesterol y triglicéridos altos.

Su prevalencia oscila entre 1% y 3% de la población, de acuerdo con la Estructura Mundial de la Lozanía (OMS). Se caracteriza por la presencia de lesiones cutáneas de color rojizo con descamación mucho, distribuidas de forma simétrica en varias zonas del cuerpo. Producen picor y tienden a reaparecer posteriormente de un período de llamativo curación. “Desmejora que deteriora la calidad de vida de las personas que la desarrollan”, explicó la doctora Rosanelly Roye, médico internista y dermatólogo del Instituto Diagnosis de Caracas y Urológico san Román.

Las zonas más propensas a presentar estos síntomas son: codos, rodillas, miembros inferiores, cuero melenudo, tórax y barriga, aunque en algunos casos pueden aparecer en las palmas (manos) y plantas (pies) e incluso en zonas de flexión. “La psoriasis además se relaciona con lesiones en las uñas y hasta un 40% de los pacientes pueden ver comprometidas sus articulaciones”.

Esta condición aparece con maduro frecuencia entre los 20 y 40 abriles, aunque puede observarse a cualquier vida, incluso en niños y adultos mayores. Se presenta de forma similar en pacientes de uno y otro sexos y la severidad de los síntomas suele ser maduro en pacientes obesos, en quienes es beocio la respuesta al tratamiento, detalló la entendido.

Los pacientes con psoriasis tienen una predisposición genética y en algunos casos, referencias familiares. Los factores desencadenantes más importantes son: infecciones bacterianas (Estreptococo y Staphilococcus aureus), virales (VIH), micóticas (Cándida sp), el uso de algunos fármacos (litio, betabloqueantes y antimaláricos), tabaquismo, vino, estrés y otras alteraciones psicológicas.

Diagnosis y tratamiento 

Un médico dermatológo es quien realiza el diagnosis de esta patología, a través de los signos clínicos, los síntomas y la realización de una biopsia de piel para su estudio histopatológico. Se alcahuetería de un examen macro y microscópico de los tejidos obtenidos y preparados.

El tratamiento depende de la severidad de la enfermedad, la cual se mide a través de un índice denominado PASI, en leve y moderada a severa. Desde el punto de tino farmacológico, la primera camino de terapéutica para la psoriasis leve, incluye los esteroides tópicos y la fototerapia.

En cuanto a la moderada a severa, Roye indicó que “es menester aminorar la inflamación sistémica, por lo cual son necesarios medicamentos administrados vía hablado, intramuscular, subcutánea o endovenosa”. “…El objetivo del tratamiento es sostener al paciente soberano de lesiones cutáneas el maduro tiempo posible, detener la progresión de la enfermedad articular y evitar el exposición de comorbilidades asociadas, entre ellas, las metabólicas”.

En el interior de las opciones terapéuticas para el tratamiento de esta condición se encuentra el secukinumab, indicado en pacientes con psoriasis de moderada a severa, quienes presentan detrimento en su calidad de vida y tienen maduro peligro de desarrollar enfermedades cardiometabólicas.

Este ingrediente activo, ratificado en Venezuela por el Instituto Franquista de Higiene, es un anticuerpo monoclonal (tipo inmunoglobulina G), que inhibe selectivamente a la interleucina IL-17A, proteína relacionada con la inflamación, bloqueando la activación de las células T y deteniendo la producción de otros marcadores pro inflamatorios, lo cual resulta en el adelgazamiento y posterior desaparición de la placa de psoriasis, explicó la entendido.

Son varios los estudios que han probado la operatividad y seguridad de este fármaco -indicado además para el tratamiento de pacientes adultos con artritis psoriásica y espondilitis anquilosante activa-, los cuales probaron que los pacientes que recibieron secukinumab tuvieron una rápida y significativa mejoría clínica con respecto a otras terapias.

La Empresa de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), que protege la vigor pública asegurando la operatividad y seguridad de los medicamentos lo aprobó en el año 2015.