Las negociaciones del cambio climático deben implementarse a la realidad

 

El Cambio Climático, es un cambio de clima atribuido directa a las actividades humanas, que altera de cierta forma la composición de la ámbito. Los cambios en el clima, son de gran preocupación y responsabilidad de los seres humanos.

El Acuerdo de París sobre el cambio climático es el primer acuerdo universal y jurídicamente vinculante en la materia. Se firmó el 22 de abril de 2016 y la Unión Europea lo ratificó el 5 de octubre de 2016.

La secretaria de la Convención Situación de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), Patricia Espinosa, dijo hoy a Efe que lo que “más” le preocupa en este momento de implementación del Acuerdo de París de 2016 es que las negociaciones “estén más vinculadas a la existencia”.

 

En una entrevista con Efe celebrada durante la cumbre del clima de Bonn (COP23), la diplomática mexicana reconoció que el desafío de la convención es “establecer un vinculo más prieto entre la existencia de lo que está ocurriendo con el cambio climático, de sus impactos y la emergencia de proceder, con el proceso de negociación formal”.

 

“Hacer un proceso más informado de lo que sucede y de lo que necesitan los países para poder cumplir e implementar el Acuerdo de París es mi gran preocupación”, afirmó.

 

Espinosa subrayó que, a pesar de que esta cumbre se desarrolla luego del anuncio de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de París, “sigue habiendo un apoyo general al pacto mundial de lucha contra el cambio climático, que ya es prácticamente universal”.

 

La voluntad política para alcanzar un nuevo maniquí de progreso incluso se ha fortalecido “y las transformaciones se están produciendo de forma acelerada, por parte de los gobiernos y de los agentes no estatales”, explicó.

 

De ahí que considere que un buen resultado de la COP23 sería terminar “con una hoja de ruta clara de cómo vamos a padecer el proceso de implementación del acuerdo en los próximos primaveras”.

 

Apurar la COP23 “con un exoesqueleto del volumen de reglas que hagan activo el Acuerdo de París, en el que estén las propuestas de todos los países en cada tema, y con el Diálogo de Talanoa diseñado, sobre cómo van a aumentar la apetencia de sus compromisos los países para cerrar la brecha que nos separa de los dos grados, sería un gran resultado”, admitió.

 

Espinosa asimismo se pronunció sobre las tensiones que se viven en estos momentos en las negociaciones por parte de más de cien países en progreso, liderados por China, que reclaman más implicación de los países ricos para apoyarles a prepararse para cumplir con París en 2020,“Es seguro que cada cual trate de ingresar el mayor y luego logremos un estabilidad”, señaló.

 

La jefa de cambio climático de la ONU sostuvo, no obstante, que “hay progreso en todos los temas de la negociación, y ni un solo país que diga que no quiere avanzar en algún punto, aunque lo piense”.

 

“Es más agregó sería inconcebible que lo dijera luego de los desastres que hemos vivido este año oportuno al cambio climático“.

 

“El único país que ha dicho que no quiere estar es Estados Unidos y se ha quedado solo” (tras la adhesión de Siria la semana pasada), apostilló.

 

Aún así, la diplomática mexicana confesó que no pierde la esperanza de que el presidente estadounidense, Donald Trump, “reconsidere” su marcha del pacto, ya que “aún no ha presentado la notificación formal de salida”.

 

“Todavía espero poco como que presenten un nuevo compromiso de reducción de emisiones que por las reglas del Acuerdo de París no podrá ser menos arribista del registrado por la Suministro Obama y digan que con el mismo logran poco mejor para los americanos”, apuntó.

 

Preguntada por las peticiones que está recibiendo la convención para que los representante de la industria de los combustibles no participen en las cumbres del clima, Espinosa indicó que el “proceso se ha caracterizado por ser incluyente”.

 

Esto implica “escuchar a todos, asimismo a aquellos con los que no puedas estar de acuerdo”, poco que “ha cedido buenos resultados”.

 

“Hay mucho por hacer con las empresas de combustibles fósiles, por eso mientras más podamos susurrar con ellos de las oportunidades que ofrece diversificar su cartera de negocios y orientarse en torno a otro tipo de energías, mejor para el futuro”, dijo.

 

Espinosa asimismo apeló a los consumidores: “Son ellos quienes deben de exigir marcos regulatorios en sus países que dejen antes los fósiles y promuevan las energías renovables”.

 

Respecto al acto de promoción de los combustibles fósiles y la energía nuclear organizado ayer por la Casa Blanca en la COP23 y boicoteado por decenas de jóvenes, resaltó que hay que “ser respetuosos con la desenvolvimiento de expresión, y con las diferentes opiniones”.

 

“Lo que nos dice la ciencia es que los combustibles generan daños para la sanidad, y en las comunidades donde están resultan poco eficaces en términos coste/beneficio”, concluyó.