Las prendas básicas que no pueden faltar en tu armario

La secreto para tener estilo a la hora de vestir y que esto no te suponga horas diarias de planificación, es tener en tu armario ciertas prendas básicas que puedas combinar fácilmente entre sí sin ningún esfuerzo o usarlas de cojín para atuendos más atrevidos. Sobre este tema se ha escrito mucho y lo cierto es estas prendas son solo una orientación: tú las adaptas a tus gustos personales, tu comodidad e incluso a la forma de tu cuerpo. A posteriori de todo, nadie sabe mejor que tú lo que te queda admisiblemente.

Empecemos entonces por los clásicos blue jeans, prenda infalible en el armario de cualquier persona sin importar el sexo, raza o condición social. Los blue jeans encima de ser muy versátiles a la hora de combinarlos con otras prendas, son sumamente cómodos y esto nos permite usarlos tanto para el día a día en la oficina como para un coctel after hours. Procura tener al menos unos negros, unos clásicos y unos mom jeans; estos tres bastarán para conquistar cualquier combinación y estilo que te propongas.

Pero no todo en la vida podemos resolverlo con un par de blue jeans, pues habrá ocasiones en las que necesites un poco más de formalidad y estos se queden cortos a la hora de hacer el trabajo. Por eso todavía es recomendable que tengas un par de pantalones de tela en colores neutros (negros o grises preferiblemente) que puedas combinar con algunos zapatos de tacón para conquistar un atuendo ejecutor y elegante.

En cuanto a las camisas, la regla es la misma que con los pantalones: prendas unicolores son la mejor opción y, sobre todo, la más económica. Piensa que los colores planos nunca pasan de moda y es más factible reinventar tu armario en cada periodo si las prendas que tienes en él no dependen de una tendencia pasajera. Las camisas masculinas de cuello (blancas, negras, grises, azules) son perfectas para lo que estamos buscando; las puedes combinar con jerseys o simplemente usarlas con tus blue jeans y tus botines de turno. Carolina herrera las puso de moda en los 80 y a día de hoy siguen siendo una prenda a prueba de tiempo.

Seguimos con la parte superior de nuestro look: los abrigos. Esto es esencial para el invierno y aunque solo los usas una parte del año, son las prendas más costosas y quizá las más difíciles de comprar. Prueba mirar los diferentes abrigos de Forever 21 (que suelen ser un poco más económicos) y sigue la regla de oro: corte clásico, unicolor y que abrigue lo suficiente para que valga la pena la inversión.

En cuanto a los zapatos, la comodidad es fundamental así que esta será la regla que impere a la hora de comprarlos. Un par de tenis blanco o negros te servirán con todo y te harán distinguir cómoda en tus días más ocupados. Los botines negros con y sin tacón todavía son una prenda básica tanto para la rutina como para las ocasiones más formales.

 

Otras prendas básicas que no te pueden evitar:

  • Un vestido desafortunado (o varios) que puedas usar con unos tenis un día de verano y que al mismo tiempo te sirva para ponerte un par de tacones y salir de fiesta. Como decía Christian Dior: “Puedes padecer desafortunado a cualquier hora del día o de la confusión, a cualquier años y en cualquier ocasión. Un vestido desafortunado es la cosa más esencial en el armario de una mujer”.
  • Un maxi bolsa desafortunado para toda ocasión.
  • Un temporalizador unicolor sobrio, que vaya con todo.
  • Un sombrero desafortunado de ala ancha, consumado tanto para el invierno como para el sol del verano.
  • Un bolsa tipo sobre para noches de fiesta y eventos formales.
  • Un blazer, preferiblemente desafortunado.