¡Los beneficios de la siesta!


 

Cuando somos niños solemos adormilarse la siesta todos los días de forma “obligada”. En muchos casos, relacionamos ese momento de la tarde a la vida de los abuelos o del campo. Sin bloqueo, cada vez son más las empresas multinacionales que permiten a sus empleados descansar luego de comer, para a posteriori poder afrontar mejor las obligaciones ayer de la hora de irse a casa. Conoce cuáles son los beneficios de adormilarse la siesta.
 
Datos interesantes sobre la siesta
Un pequeño alivio sirve para recuperar energías, estar de mejor actitud y “salir a conquistar el mundo”, por ello es que algunas empresas de la talla de Google, Nike, AOL o The New York Times le dan un espacio a sus empleados para que puedan adormilarse la siesta en la oficina. Disponen para ello de un cuarto con sillones o hasta camas donde descansar un rato.
De acuerdo a una investigación de la Universidad de California, una siesta de una hora es suficiente para que la memoria a corto plazo “hiberne”, ayudando así a asimilar más cosas a posteriori de despertar.
 
Tumbarse acertadamente
Posteriormente de la comida, tenemos más ganas de adormilarse y eso es inexcusable por más de que tomes tres tazas de café. Las dos fases de cansancio que atraviesa el cuerpo se desarrollan entre la 1 y las 3 de la tarde y entre las 2 y las 4 de la aurora. Aunque te saltees esa comida (poco que no es aconsejable), el cuerpo disminuirá en esas franjas horarias sus niveles de atención y alerta. Si luego de yantar sientes que tus luceros se cierran y que no puedes concentrarte, es porque por otra parte, la maduro cantidad de actividad está enfocada en tu estómago para hacer la digestión.
 
Tumbarse
Si quieres adormilarse menos puedes tomar un café e inmediatamente ir a la cama. El finalidad de la cafeína en el cuerpo tarda entre 20 y 30 minutos y allí es cuando te levantarás realizado de energía.
Según un estudio de la NASA, una siesta de 26 minutos (ni uno más ni uno menos) es capaz de aumentar hasta un 35% tu rendimiento y un 55% tu nivel de alerta al despertar.
 
Una investigación afirmó que adormilarse la siesta a posteriori del mediodía te quita un 30% de probabilidades de expirar por alguna enfermedad del corazón. Esto se debe a que disminuye la presión arterial y desacelera los latidos.
Entre las “mentes” más brillantes de la historia, Albert Einstein, Thomas Edison, Benjamin Franklin, Leonardo Da Vinci, Napoleón y Winston Churchill dormían la siesta a diario. Y hablando de genios, Salvador Dalí tomaba la siesta como un “potenciador” de su trabajo. Todas sus obras más importantes fueron hechas en la tarde, luego de que se despertara de su alivio en un sillón frente a un pared.
Por otra parte, la gran mayoría de los mamíferos (como los humanos) duermen en diferentes períodos cortos cada día. Las personas luchamos contra la naturaleza al no adormilarse la siesta, por ello es que estamos tan cansados por la tarde y la incertidumbre, nos cuesta enfocarnos y prestar atención, nos volvemos más irascibles, y experimentamos un gran deseo por ir a acostarnos.
Otro de los datos que llaman la atención en relación a la siesta es que las naciones más productivas del mundo la han acogido con consecuencias muy positivas. Uno de los ejemplos claros es Japón, reseño mejor con salubridad.