Manchester se vuelca en un emotivo acto por las víctimas del atentado

En el acto, organizado delante del Comunidad, varios políticos locales y el director de la Policía, Ian Hopkins, condenaron el ataque perpetrado en el estadio Manchester Arena, que reivindicó el corro yihadista Estado Islámico (EI), y destacaron la fortaleza de la familia de esta ciudad del ártico de Inglaterra.

Hopkins, que dirige la investigación sobre el suceso, fue muy aplaudido cuando agradeció su ocupación a los servicios de emergencia y igualmente “a los ciudadanos de pie” de esta ciudad del ártico de Inglaterra, que acogieron en sus casas a las personas extraviadas o que buscaban a sus seres queridos.

“Los residentes del ámbito metropolitana de Manchester han demostrado al mundo su compasión, cómo nos cuidamos los unos a los otros y cómo nos preocupamos por aquellos que lo necesitan”, afirmó.

El lord Longevo -un cargo político municipal-, Eddy Newman, dijo a su vez que los ciudadanos “recordarán a las víctimas para siempre y desafiarán a los terroristas al trabajar juntos para crear una comunidad diversa y cohesionada”.

Asistieron al evento, celebrado entre fuertes medidas de seguridad, el recién preferido corregidor del ámbito metropolitana de Manchester, Andy Burnham, la ministra británica del Interior, Amber Rudd y el líder del Partido Socialista, Jeremy Corbyn.

La primera ministra, Theresa May, visitó por su parte de forma privada un hospital donde son atendidas algunas de las víctimas del ataque, entre ellas niños que asistían al concierto de su ídolo, la cantante estadounidense Ariana Ancho.

Pancartas con mensajes de solidaridad, o mostrando el símbolo de la abeja obrera -modesta y laboriosa- que se asocia con Manchester, proliferaron en la plaza Albert, en un entorno de calma y determinación para afrontar el futuro.

“He venido porque quería demostrar a los terroristas que no van a interrumpir nuestra vida“, dijo a Efe durante la insomnio Nick Smith, de 30 primaveras, administrador de un restaurante que hoy ofreció al manifiesto café y bocadillos gratuitos.

Multitud de personas se subieron a los monumentos de la plaza para poder seguir mejor los discursos de las autoridades, bajo la atenta vistazo de las cámaras de la prensa internacional que se ha manager del centro de la ciudad.

“Estoy conmocionada”, confesó a Efe Anne Durnham, una dependienta de 23 primaveras que ayer se enteró del ataque por su compañero de suelo, que es observancia de seguridad en el Manchester Arena.

“Pero no lograrán destruir nuestro espíritu, aquí la familia es abierta y positiva y eso no cambiará”, agregó.

Su amiga Cynthia depositó en un rincón un ramo de flores, como los muchos que se acumulan en la vecina plaza de Santa Ana en memoria de las víctimas.

Sara Beaumont, una abogada de 32 primaveras, asistió a la insomnio solidaria con su bebé de siete meses, Adam, y su enorme perro, Bob, porque “no hacerlo hubiera significado consentir una derrota, como un feo a las víctimas”.

“Mi marido me dijo que me quedara en casa, pero no he podido, pienso que es importante estar aquí”, declaró a Efe.

Tras la consternación del primer momento, la ciudad de Manchester se sumió durante el día de hoy en un entorno de tristeza que ahora parece activo hexaedro paso a un clara determinación de seguir delante y de no dejarse intimidar por los terroristas.