Moda ética y sostenible en el Miami Fashion Week

Algunas de las iniciativas presentadas hoy en la Miami Fashion Week han sido abrigos hechos de botellas de plástico rescatadas del mar, chaquetas reflectantes que se convierten en tiendas de campaña para refugiados  y hasta  un código en la camiseta que permite enterarse por qué manos ha pasado.

Siguiendo la voluntad de su presidente honorífico, el actor Antonio Banderas, de ajustar este evento en dirección a la sostenibilidad de la industria textil, que es la que más contamina posteriormente de la petrolera, el Miami Dade College acoge una serie de conferencias bajo el nombre de Miami Fashion Summit sobre la ética en la moda.

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“Somos conscientes de que los cambios que tienen que ocurrir serán lentos. No podemos cambiar las cosas en uno o dos abriles. Es un monstruo que debe asomar a ser consciente de cómo vive”, dijo Antonio Banderas antiguamente de sentarse entre el sabido como un asistente más.

El madrileño Javier Goyeneche, creador de la marca de moda sostenible Ecoalf, transforma 80 botellas del fondo del mar en una chaqueta de unos 80 euros (93 dólares).

Con su nuevo esquema, “Upcycling the oceans”, quiere contrarrestar de alguna guisa los 450 abriles que tarda una botella en descomponerse o las 650.000 toneladas de redes de pescar que yacen en el fondo del mar.

En vez de asomar el proceso con petróleo, “lo hace al revés”, y utiliza como materia prima el plástico que centenares de pescadores de la costa de Este (España) le ayudan a acopiar.

Y aunque asegura que hay mucho miedo en la industria y ha recibido llamadas del “lobby” del plástico, su esquema ha llegado a países como Tailandia y hasta un equipo de fútbol, el Deportivo de la Coruña, viste su indumentaria hecha de botellas de la costa gallega. 

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Por su parte, la diseñadora, provocador y educadora estadounidense Sass Brown lamentó el flagrante maniquí “muy conservador” y los “vergonzantes” datos del sector, como los 73 millones de niños menores de 10 abriles que están trabajando en talleres de confección u otras instalaciones de la industria textil

Asimismo la provocador, estudiante de la prestigiosa escuela de moda Parson’s de Nueva York, animó a popularizar accesorios como unas joyas hechas de balas recicladas de Myanmar, un ejemplo del camino que considera que tiene que tomar la moda, allí de los “extravagantes diseños” de las alfombras rojas.