Mucho estrés causan enfermedades


El estrés es la plaga del mundo original y no es extraño que así sea si consideramos que casi todo en la vida cotidiana contribuye a crearlo o a aumentarlo: los problemas laborales o familiares, las preocupaciones económicas y la yerro de tiempo, son sólo algunos ejemplos. 
 
Con el ritmo acelerado que caracteriza a las sociedades de hoy, el estrés se ha convertido en parte inseparable de la vida diaria.
 
De esta forma, muchas condiciones pueden ser provocadas por este multiplicador que, si admisiblemente no es una enfermedad en sí misma, puede causar problemas de vitalidad concretos y reales, cuando se prolonga a través del tiempo y no se toman medidas para contrarrestarlo o eliminar sus causas.
 
La relación del estrés, la inflamación y las condiciones de vitalidad ha sido el motivo de varios estudios recientes.
 
Uno de estos fue desarrollado por unos investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles, que llevaron un registro diario sobre las actividades de 122 adultos jóvenes (53 hombres y 69 mujeres) durante ocho días, enfocándose en sus relaciones con los demás y si éstas relaciones eran positivas o negativas.
 
Adicionalmente, los participantes tuvieron que hacerse pruebas de estrés y se les tomaron muestras de saliva ayer y a posteriori de las pruebas, para determinar los marcadores biológicos de la inflamación.
 
Por todo esto, avisar y manejar el estrés crónico puede ayudarte a compendiar el peligro de tener problemas de vitalidad serios como los que mencionamos ayer. Para que puedas guerrear con estas situaciones, he aquí algunas claves:
 
Planea tu día con anticipación y aprende a asegurar que no. Así evitas comprometerte con tantas actividades que a posteriori no puedas cumplir con todas.
-Decide qué cosas tienes que hacer primero y cuáles puedes postergar.
-Toma tiempo para relajarte y hacer actividades que disfrutes.
-Realiza más actividad física y come alimentos saludables.
-Palabra de tus emociones con tu clan y amigos.
-Prueba algunas técnicas de laxitud, como yoga, meditación o técnicas de respiración.