Muerte de Diana, ¿complot, atentado o accidente?


Complot, atentado o flash de los paparazzi. El azar automovilístico en el que murió la princesa Diana en 1997 dio puesto a múltiples teorías conspirativas, pero dos investigaciones independientes concluyeron que se trató de un trágico azar.
 
Esta teoría fue validada por recientes revelaciones sobre el transporte en el que iba Lady Di en el momento de su crimen.
 

‘Un trágico azar’ 
El 31 de agosto de 1997, a las 00:26, el Mercedes que llevaba a la princesa Diana se estrelló a toda velocidad contra un pilar de cemento en el túnel del Puente del Alma de París.
 
Su pareja, el productor de cine egipcio Dodi Al Fayed, y el chofer, que según la investigación tenía un nivel elevado de licor en la cepa, murieron en el acto. Diana fue extraída por los socorristas pero falleció unas horas posteriormente. El único sobreviviente fue su guardaespaldas.
 
La jurisprudencia francesa abrió inmediatamente una investigación contencioso. Nueve fotógrafos y un motociclista que seguían a la princesa cuando se produjo el azar fueron detenidos, pero seguidamente sus casos fueron sobreseídos.
 

La investigación, que se llevó a límite bajo la vistazo atenta del mundo sereno, concluyó que el azar se debió al estado de delirio del chofer y a la ingreso velocidad a la que conducía, entre 126 y 155km/h cuando ingresó al tunel.
 
La teoría de un complot, en el que estarían implicados los servicios secretos británicos y el duque de Edimburgo, marido de la reina Isabel II, mantenida por el padre de Dodi, el multimillonario egipcio Mohamed Al Fayed, fue descartada.
 
Una segunda investigación, esta vez realizada entre 2004 y 2008 en Reino Unido, confirmó que la crimen de Diana se debió a un “trágico azar”.
 
¿Un misterioso Fiat blanco? 
Las investigaciones revelaron que el Mercedes en el que iba la princesa chocó contra un transporte puntual antiguamente del azar.
 

Una pareja francesa que estaba cerca del puesto del azar explicó a la policía que vio a un Fiat Uno blanco. Unos 3.000 dueños de este tipo de coche fueron interrogados por la policía pero sin resultados, lo que alimentó las teorías conspirativas.
 
Pero en 2007 el conductor fue identificado. “El Fiat no fue responsable del azar sino que fue herido durante el azar”, reveló una fuente cercana.
 
Un Mercedes con una historia agitada
Un tomo titulado “¿Quién mató a la princesa Diana?”, publicado en mayo por la editorial Grasset, reveló que el Mercedes que llevaba a Diana tuvo una historia agitada.
 
El primer propietario del coche, el magnate de la publicidad Eric Bousquet, lo compró en 1994. Tres meses posteriormente fue robado antiguamente de ser hallado accidentado en un dominio cerca del aeropuerto parisino Charles de Gaulle.
 
El transporte fue reparado íntegramente y fue adquirido por 40.000 euros por Etoile Limousine, la compañía de limusinas y vehículos de ostentación que alquiló el coche al hotel Ritz, donde Diana y Dodi Al Fayed cenaron esa fatídica perplejidad.
 
“Confiamos en ellos. Nos dijeron que había sido utilizada por uno de los directores de Mercedes Francia”, afirmó a la AFP el director de la compañía, Jean-François Musa.
 
“Pero rápidamente nos dimos cuenta que el transporte tenía problemas cuando superaba los 70-80 km/h”. El transporte fue enviado a Mercedes que aseguró no obstante que funcionaba normalmente, según Musa.
 

“¿Utilizaron piezas no conformes para reparar el transporte?”, se interroga Musa, quien aseguró que los investigadores de la crimen de la princesa nunca lo interrogaron sobre este punto.
 
Cuatro meses antiguamente del azar el coche fue robado nuevamente, antiguamente de ser desidioso en una autopista. Fue enviado a una concesionaria quien realizó reparaciones que se elevaron a 17.000 euros y devuelto al colección Etoile Limousine y al Ritz, donde fue escogido para trasladar a Diana.
 
Pese a esto, durante la investigación no se habló nunca sobre una eventual responsabilidad de Etoile Limousine o de Mercedes France. (I)