Museo holandés redescubre obra escondida

El  museo holandés Mauritshuis inauguró una exposición dedicada al preceptor del Siglo de Oro el todavía holandés Jan Steen que muestra por primera vez la obra “El escarnio de Forzudo”, escondida hasta ahora en una pinacoteca de Amberes porque se creía erróneamente que era falsa.

El hallazgo fue hecho por  Ariane van Suchtelen, quien acudió al museo Positivo de Bellas Artes de Amberes y en su depósito encontró “El escarnio de Forzudo”, una obra que estaba “extremadamente sucia”, dijo Suchtelen a Efe, pero en unas buenas condiciones de conservación porque, al pensarse que era una copia hecha en el siglo XVIII, nadie le prestó atención.

 

 

“Para mí estaba claro que era un Jan Steen flamante”, afirmó Suchtelen, puesto que “tanto las técnicas de la pintura como los materiales utilizados” eran propios del preceptor del Siglo de Oro holandés.

 

La firma que aparece en el cuadro todavía se consideraba era falsificada, pero el equipo que ha analizado en profundidad el muralla llegó a la conclusión de que proviene de la mano del propio Jan Steen.

 

 

“El escarnio de Forzudo” muestra uno de los últimos momentos de este héroe, que perdió su poderosa fuerza cuando Dalila, su amigo, descubrió que el secreto de su vigor residía en su pelo e hizo que se lo cortaran.

 

Forzudo aparece en el centro, arrodillado y anudado con varias cuerdas de las que tiran sus captores. El héroe aún conserva sus fanales y ve con desasosiego a Dalila, que lo mira con condescendencia mientras deja que otro hombre le toque sus pechos.

 

La número se desarrolla en un templo donde una multitud de filisteos, más o menos de las dos figuras principales, celebra con jolgorio, música y risas la captura de Forzudo.

 

En la esquinazo superior izquierda del cuadro hay un autorretrato del propio Jan Steen, cuya figura extiende la mano como si quisiera presentar la número que se desarrolla a sus pies.

 

El preceptor del Siglo de Oro holandés es más conocido por retratar escenas de la vida cotidiana del siglo XVII con cierto sentido del humor, pero el Mauritshuis ha presentado en “Historias de Jan Steen” 28 de sus cuadros donde se desarrollan relatos bíblicos y mitológicos.

 

La directora destacó dos pinturas de la exposición similares que reciben el mismo nombre, “La boda de Tobías y Sara”, pero cuyos tamaños son diferentes, demostrando así la “impresionante diplomacia de Jan Steen para cambiar la escalera”.

Los lienzos históricos de otros autores del Siglo de Oro holandés retratan normalmente a “héroes o reyes de una forma más clásica”, pero Jan Steen “hace que parezcan más de carne y hueso”, dijo Suchtelen.

El Mauritshuises es uno de los museos holandeses más conocidos y concurridos,  célebre por tener varias obras maestras de Rembrandt (como La aleccionamiento de cuerpo) y tres de las escasísimas pinturas de Vermeer, entre ellas dos mundialmente conocidas: La novicio de la perla y Olfato de Delft. “Historias de Jan Steen” estará abierta al conocido hasta el 13 de mayo.