No dejes que el hambre acabe con tu sueño

A muchas personas les sucede que cuando se disponen a adormilarse, sienten que su estómago les reclama poco para picar. Descansar con el estómago infructifero es difícil pero intentar adormilarse a posteriori de deber comido alimentos incorrectos incluso puede ser incómodo y incómodo. ¿Qué se supone -entonces- que hay que hacer si se siente penuria exacto antiguamente de adormilarse?

“La comida te puede ayudar a adormilarse o puede perjudicarte”, indicó la doctora Mújol Young, nutricionista y profesora adjunta de sostenimiento del instituto NYU Steinhardt, en Washington, Estados Unidos. En caudillo, las comidas abundantes y ricas en proteínas son las que tienden a nutrir la abstinencia porque el cuerpo necesita más tiempo para digerirlas. Otros componentes como el pimple y la cafeína, por ejemplo, incluso son dilatadores del sueño.

Pero cuando se proxenetismo de alimentos que ayudan a conciliar el sueño, la doctora Young señaló que hay cierta variabilidad de persona a persona, lo que significa que no hay reglas indiscutidas en este sentido y cada uno puede escasear de alguna prueba y error para encontrar el “snack” valentísimo. Los alimentos que contienen el aminoácido esencial triptófano (como el salmón y el pavo) y la hormona natural melatonina (como las cerezas) tienden a relajar el cuerpo al igual que cualquier bebida caliente o sopa.

Más allá de eso, sin requisa, Young resaltó que “una muy buena combinación es una pequeña cantidad de proteína con carbohidratos”. Los granos enteros y las fuentes magras de proteínas equilibran la sincronización de la digestión (no demasiado rápida y no demasiado lenta). Pero, lógicamente, la viandas debe estar acompañada por otros hábitos saludables para ganar una excelente confusión de sueño.

Estrategias para no equivocarse
La tendencia de no distinguir entre tres comidas normalizado por día está en aumento, según indicó una nueva enunciación científica de la American Heart Association publicada en la revista Circulation. En sitio de eso, se saltean más las comidas, se come más a menudo y casi todo el día.

Las desventajas de manducar muy tarde por la confusión van más allá de la insalubridad de los alimentos ultra-procesados, el azúcar y la sal. El momento exacto en que se come incluso es un tema importante. Como destacó el estudio, el cuerpo humano metaboliza los alimentos de forma diferente en diferentes momentos del día: manducar más calorías por la confusión, en comparación con hacerlo más temprano en el día, está vinculado a la obesidad, aumento de la inflamación y un longevo peligro de enfermedad cardíaca y diabetes. La buena comunicado es que este túnica que se puede modificar o mejorar. Algunas estrategias para hacerlo son:

Respetar las comidas

No manducar lo suficiente durante todo el día establece el ambiente ideal para acudir a los snacks por la confusión. En primera medida es fundamental dar dorso ese patrón y darle una oportunidad a las colaciones durante todo el día, planificadas e incluso preparadas con anticipación. No es necesario acudir sí o sí a tres comidas diarias ya que pueden ser dos o tres comidas y un par de aperitivos o varias comidas pequeñas. La idea es encontrar un patrón que funcione para el cuerpo de cada persona y planear una logística para cuidar ese buen funcionamiento.

Ponerle un frontera horario a la dieta
Muchos profesionales de la sostenimiento están de acuerdo que es una buena idea trazar un frontera en la dieta para dejar de manducar por la confusión -ajustado a la rutina personal- hasta el horario del desayuno. Idealmente, ese corte debe darse rodeando de tres horas antiguamente de la hora de copular, lo que otorga tiempo suficiente para digerir la cena, pero no tanto tiempo para que regrese el penuria.

Esperar y revaluar
Si el deseo de manducar poco antiguamente de adormilarse es recurrente y se da con mucha intensidad por lo caudillo se recomienda evitar “atacar” la heladera de inmediato. En vez de cumplir rápidamente con el deseo de manducar, hay que tomar una pausa de 15 minutos para comprobar cómo se siente hacerlo y preguntarse a uno mismo si efectivamente es que se tiene penuria o si, quizás, hay otra forma de encontrar satisfacción. Un baño relajante, un paseo rápido o sólo una infusión podrían eliminar esa ansiedad nocturna desviando el deseo de manducar para poder tomar una osadía más consciente.

Establecer porciones
Cuando se decide que van a manducar poco, a cualquier hora del día, pero sobre todo por la confusión, se debe poner una cantidad determinada en un tazón o en un plato y guarecer el resto. Luego hay que sentarse lo más allá de la televisión que se pueda y disfrutar plenamente de la comida. Al finalizar, se puede seguir con las actividades normales.