No escribo solo para mujeres

Con este, su vigésimo obra, publicado en 2016, Sparks celebró el vigésimo aniversario de la obra que le aupó a la registro de autores más vendidos, y que luego arrasaría en taquilla con Ryan Gosling y Rachel McAdams.

“Es singular acaecer publicado vigésimo libros en 20 primaveras, un número claro, muy atún, y significa que ya llevo un tiempo haciendo esto”, indica el escritor estadounidense, a la vez que recalca que entre aquel primero y este final hay grandes diferencias.

En este obra, apunta, hay tres fundamentos que prevalecen en su obra: el romanticismo, que todas sus historias transcurren en Carolina del Boreal y que “todos los libros son completamente diferentes entre sí”, ríe.

A sus 32 primaveras, Russell Green, el protagonista de “Solo nosotros dos”, lo tiene todo: una impresionante esposa, una hija sugestivo de seis primaveras, una exitosa carrera como ejecutor de publicidad y una gran casa en Charlotte. Vive en medio de un sueño, y su desposorio con la encantadora Vivian es el centro de su existencia.

Pero debajo de esa vida perfecta empiezan a aparecer los problemas, y Russ está a punto de presenciar cómo varios aspectos de su vida que daba por sentados van a dar un construcción completo.

En cuestión de meses, el protagonista de “Solo nosotros dos” (Roca Editorial) se queda sin trabajo y sin mujer, y deberá contender para adaptarse a una nueva y desconcertante ingenuidad, embarcándose en un delirio aterrador a la vez que gratificante, que pondrá a prueba sus habilidades y sentimientos.

“Quería escribir una historia entre un padre y una hija, y conversar de la dificultad que todos tenemos con el permanencia en la vida. Si tienes una carrera, una pareja, hijos, amigos y a ti mismo, no hay horas suficientes al día para hacerlo todo”, explica Sparks.

Una historia de habilitación y de superación en la que incluso aborda los roles de condición: “Muchas mujeres trabajan fuera de casa, pero, al menos en Estados Unidos, todavía cargan con la decano parte de la crianza de los hijos y las labores doméstica. Creo que no es acoplado si uno y otro están trabajando, pero es la ingenuidad todavía”.

Sparks asegura que su interés es crear personajes y novelas que den sensación de “autenticidad y no de invención” incluyendo toda la serie de sentimientos que “experimentan las personas”, porque normalmente “encuentra la inspiración” en la multitud que conoce.

“Me interesa escribir el mejor obra que pueda escribir en cada momento. Las opiniones de mis lectores son lo más importante para mí”, apostilla y reconoce que, en números, las mujeres son mayoría en sus filas de seguidores.

No obstante, matiza: “No escribo solo para mejores. Me gusta pensar que tanto hombres como mujeres pueden disfrutar mis novelas, pero, por casualidad, son más mujeres”, añade el escritor.

Sparks, que no para, está terminando su ulterior novelística y prepara el línea de la habilitación cinematográfica de “The Guardian” -reconoce que, cuando escribe, exploración que sean historias “novedosas” tanto para letras como para cine-, y la habilitación televisiva de “El diario de Noah”, aunque ahora el esquema está “parado”.