Ocho claves para prolongar el efecto del bronceado

Hidratación:  ingerir dos litros de agua a diario. Usar productos hidratantes como gel de duchas, crema, aceites y leches hidratantes. Prestar especialmente atención a las zonas más sensibles como el rostro y boca.

Víveres: las frutas y verduras son grandes aliados: tomate, lechuga, pepón, zanahorias hortalizas, espinacas, damascos, perejil y melón generan una anciano elasticidad en la piel. Estos alimentos estimulan el rejuvenecimiento de la piel y evitan su envejecimiento prematuro.

Zanahoria, el partidario valentísimo: combinado con los más diversos aceites y bronceadores para tomar el sol destaca la zanahoria. Pero, al igual que es de efectiva para broncear, igualmente lo es para mantenerlo.

Es uno de los vegetales con más beneficios. Su gran aporte de fibra y otros nutrientes hacen que sea un alimento muy incorporado en los platos. De diferentes maneras, resulta fundamental que esté presente en las comidas, no sólo por darle sabor y hacer más rica una comida (detalle no beocio), sino por lo positivo que resulta su ingesta para la sanidad.

La doctora Viviana Desanzo (MN 1.275), licenciada en Sostenimiento, explicó a Infobae que “todo lo bueno de la zanahoria nace del betacaroteno, que oficia como precursor de la vitamina A para el cuerpo”. El betacaroteno es un miembro de la comunidad de los carotenoides, que son compuestos liposolubles con una gran pigmentación (roja, naranja o amarilla) presentes de forma natural en muchas frutas, cereales, aceites y verduras. Su función es esencial, ya que es la principal fuente de vitamina A y fortalece el crecimiento y mejora de una persona.

Bálsamos post solares: con sorpresa prolongador de bronceado, contienen antioxidantes que alargan el color de la piel. Están ideados tanto para la cara como para el cuerpo. Aplicarlo una vez al día.

Suplementos de vitaminas:  la vitamina E mantiene la piel nutrida desde el interior. La vitamina A estimula la creación de la melanina, ayudando a prolongar un color más duradero e intenso. La vitamina B contribuye a mejorar la capacidad de retención de agua.

Ducha de agua fría: el agua caliente puede provocar la deshidratación de la piel, y en consecuencia la descamación.