‘Piqué, cabrón, España es tu nación’, le gritan al futbolista

Un día a posteriori del histórico partido a puerta cerrada del Barcelona, la selección española se concentró para afrontar dos duelos decisivos para datar al Mundial de Rusia 2018 con todos los focos puestos en Gerard Piqué, defensor del derecho a atreverse por la independencia de Cataluña, aunque además ingrediente de la selección española.

El central fue recibido con pitos y abucheos este lunes por el conocido que acudió a ver el primer entrenamiento de la Roja de cara a los partidos contra Albania e Israel.Gritos de “Piqué, cornudo, España es tu nación” pancartas en su contra fueron dedicados al defensa cuando saltó al campo de entrenamiento de la Ciudad del Futbol, a unos kilómetros de Madrid.

Casi nada unos minutos antaño del entrenamiento, el participante había vuelto a tuitear una nueva crítica a la conducta policial del domingo. Su posición parece deber reactivado una concurso de los aficionados que parecía deber desaparecido a posteriori de que en el zaguero partido contra Italia (3-0) el 3 de septiembre, unos pocos abucheos fueran silenciados en el estadio Santiago Bernabéu con aplausos.

Aquello se interpretó entonces como una reconciliación del conocido con el central, que tiene apoyo de compañeros y seleccionador.

“Gerard se parte el alma cada vez que viene con nosotros, da ejemplo, es comprometido y estamos encantados con él. No entramos a valorar ninguna cosa más”, aseguró el viernes el monitor Julen Lopetegui al dar la serie de los seleccionados.

Las lágrimas del central internacional el domingo al suplicar las intervenciones policiales en Cataluña para impedir un referéndum de autodeterminación, prohibido por la conciencia española, dieron la envés al mundo.

“Soy y me siento catalán, y esto es poco que hoy más que nunca me siento orgulloso de la gentío de Catalunya“, dijo Piqué en zona mixta, tras competir el partido a puerta cerrada contra Las Palmas (3-0). “Sólo pensaba que acabara lo antaño posible este avenencia”.

Fue el partido que Barcelona decidió competir con el Camp Nou a puerta cerrada, poco que no había hecho desde 1925, como una muestra de inconformidad frente a la tensión política y social, aunque además en cierta guisa obligados porque de haberse inepto a disputarlo habrían sido sancionados por la Jarretera.