¿Por qué hoy se celebra el Día del oftalmólogo?

Aunque no es una vencimiento muy conocida y celebrada, cada 10 de octubre se celebra el Día del Oftalmólogo, profesionales encargados de estudiar todo lo referente al ojo humano. Son muchos los que acuden a estos especialistas, proporcionadamente sea para examinar alguna molestia, problemas visuales, entre otras patologías relacionadas con uno de los más importantes sentidos.

La oftalmología se especifica en evaluar lo referente al espacio óptico, la musculatura óptico, sistema lagrimal, párpados y sus tratamientos. La celebración de este día fue decretado por la Sociedad Venezolana de Oftalmología, vencimiento que coincide con la creación de esta estructura hace 60 primaveras.

5 consejos para apoyar una instinto sana:

  1. Mira lo que comes

No se manejo de engullir unas cinco zanahorias cada día. En rotundo. La finalidad es apoyar una dieta adecuada y balanceada donde se incluyan esas vitaminas imprescindibles para cuidar de nuestra visión. Según los especialistas las vitaminas A y C, así como el magnesio, son básicas para el cuidado de nuestros luceros. La vitamina A por ejemplo permite que las células de nuestra visión trabajen de modo saludable manteniéndose fuertes y saludables.

  1. Protégete del sol

Puede que seas de esas personas a las que les encanta irradiar antiparras de sol. Pero ¿lo haces solo en pleno sol? ¿O los elijes solo por cuestión de moda? Las radiaciones solares dañan nuestros luceros, nuestra retina, pudiéndonos ocasionar incluso cataratas.

Es imprescindible que elijas tus quevedos de sol de modo adecuada, cuida que estén homologadas y que el cristal, sirva de barrera de los rayos ultravioleta. No te limites a despabilarse sólo el sentido estético, cuida que se ajusten a tu rostro, que no sean muy abiertas de los lados y que con ello, dejen entrar el sol. Mira que te caiga proporcionadamente en la napias y que te sientas cómoda con ellas. Las quevedos de sol no son solo para el verano, en rotundo. Recuerda que debes llevarlas durante todo el año,y cuida incluso de los más pequeños. Ten en cuenta que los niños más pequeños de 12 primaveras aún no tienen desarrollado su sistema de protección y los rayos solares impactan sobre su retina con anciano intensidad.

  1. No expongas tus luceros a largas horas frente al computador

Lo sabemos ¿cómo proceder sin nuestros ordenadores, nuestras tablets o nuestros teléfonos móviles? Es inútil, e inútil incluso no sufrir en alguna ocasión una inflamación o irritación óptico. Es imprescindible que recuerdes por ejemplo que la televisión, hemos de verla a una distancia mínima de dos metros. En cuanto al ordenador, lo ideal es tenerlo a una distancia de 50 centímetros y de modo recto, de este modo el ojo no tiene que acomodarse tanto.

Recuerda por otra parte la técnica del 20/20. Por cada vigésimo minutos que pases delante tu ordenador, debes descansar la instinto 20 segundos. ¿Cómo? Muy viable, dejando la instinto en el horizonte, sin fijarla en mínimo en concreto, solo en el infructifero. De este modo relajarás tu visión.

Es importante incluso, poco que de seguro hacemos todos muy seguido.¿Sueles trabajar o utilizar tu ordenador a oscuras por la oscuridad?¡Pues es un error! Cuando vemos el ordenador o la televisión con la luz apagada activamos dos partes distintas del ojo: el centro de la retina  se activa para percibir la luz y a su vez, la periferia de la retina que se activa con la oscuridad. ¿Qué provoca esto? Que la pupila se dilate y entre más luz de la que necesitamos. Nuestra visión acabará enfermando poco a poco.¡Tenlo en cuenta!.

  1. Hidrata tus luceros

Nuestros luceros, al igual que nuestra piel, necesita de cierta humedad para apoyar su compensación. De ahí que sea necesario humidificarlos de vez en cuando, y más si sueles padecer de cierta sensibilidad en ellos o si sueles tenerlos secos. No te cuesta mínimo aceptar contigo lágrimas artificiales o gotas recetadas por tu oftalmólogo.

  1. Examínate con regularidad

No está de más que al menos una vez al año, visites a un experto. En ocasiones podemos estar sufriendo una agravio o un problema del que no somos conscientes y que, poco a poco, van dañando nuestra instinto. Es necesario que revises la jerarquía de tus antiparras en caso de llevarlas, para asegurarte que tu miopía, por ejemplo, no haya subido.