Puigdemont renuncia ‘provisionalmente’ a presidir Cataluña

El ex presidente de la región de Cataluña Carles Puigdemont anunció este jueves que retira “provisionalmente” su candidatura a la reelección para ese cargo y propuso en su nombre a Jordi Sánchez, número dos de su registro electoral y en prisión preventiva por sedición.

Por otra parte el político independentista, prófugo de la Honestidad española, dijo que un equipo de abogados internacionales ha presentado hoy en su nombre “una demanda contra el Estado gachupin frente a el Comité de los Derechos Humanos de Naciones Unidas”, para denunciar la “violación” de sus derechos.

Explicó que con esta entusiasmo permitido pretende denunciar la “violación” por parte del Estado de la “Confesión Universal de los derechos humanos y la Carta de los Derechos Civiles y Políticos”.

A través de varias redes sociales, Puigdemont dirigió un mensaje en el que justifica su valor de renunciar en que pretende cuidar que las instituciones catalanas sean “restituidas” a los ciudadanos.

El 30 de octubre Puigdemont huyó a Bruselas, próximo a varios de los antiguos consejeros de su Salita (cesado tres días antiguamente por orden del Gobierno gachupin), donde elude la entusiasmo de la Honestidad por los presuntos delitos de insurrección y sedición vinculados a su papel en la promoción de un proceso independentista en Cataluña.

Desde la renta belga emitió ese mensaje en el que hace certificado su renuncia “provisional” y pide al presidente del Parlamento autonómico que haga una nueva ronda de contactos para proponer un candidato a encabezar el Gobierno regional.

Puigdemont ha liberal el nombre de Jordi Sánchez, cuya candidatura es difícil, porque para defenderla en persona en la Cámara debería contar con el permiso del enjuiciador Pablo Llarena, del Supremo, que hasta ahora ha rechazado todas las peticiones de autodeterminación bajo fianza.

Con su renuncia, Puigdemont ha oficializado así lo que era un secreto a voces desde hace semanas: que la estaba preparando para desbloquear la tiempo dando paso, en primera instancia, a Jordi Sànchez, a quien ha calificado de “hombre de paz, injustamente encerrado en una prisión española”.

La hipótesis de la candidatura de Sánchez se comentaba desde hace días y fue rechazada por el Gobierno gachupin, que a través del ministro de Honestidad, Rafael Catalá, dijo que es “difícil” pensar en un presidente autonómico que esté “en prisión”.

La valor de Puigdemont tiene oficio posteriormente de que la mayoría independentista que controla el Parlamento regional (setenta escaños de 135) haya admitido hoy una resolución en la que criticó lo que considera ilegalidad de la destitución del precedente Ejecutante catalán y reivindicó el referéndum inconstitucional de “autodeterminación” que tuvo oficio el 1 de octubre pasado.

Semanas posteriormente de esa consulta, plagada de irregularidades y en la que hubo varias cargas policiales que trascendieron a los medios internacionales, el “Parlament” aprobó una manifiesto personal de independencia ilegal.

Ese 27 de octubre, unas horas posteriormente, el Ejecutante gachupin de Mariano Rajoy con el respaldo del Senado, cesó al Salita Puigdemont y convocó elecciones autonómicas que ganó el partido rumboso Ciudadanos, aunque los partidos secesionistas han acabado la mayoría absoluta en la cámara regional.

Varios líderes de ese proceso soberanista están en prisión preventiva y otros en autodeterminación provisional bajo fianza a la prórroga de entendimiento.

Entre ellos Sánchez, que en principio podría contar con el apoyo de las dos principales fuerzas secesionistas, JxCat (centroderecha) y ERC (izquierda), y con las reticencias del tercer partido de ese sector, la CUP (antisistema), que cuenta con cuatro diputados.

En primera instancia Puigdemont fue propuesto como candidato a la reelección, pero el Tribunal Constitucional prohibió que su debate de investidura fuera a distancia, desde Bruselas, lo que llevó a que el pleno del Parlamento regional para su referéndum, el 30 de enero, fuera suspendido.