Renegociación de TLCAN es una oportunidad para México en la región: Cepal

La renegociación del Tratado de Vacuo Comercio de América del Ártico (TLCAN) abre una oportunidad para que México expanda su comercio de alimentos con América Latina y el Caribe, consideró este lunes la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

En su crónica “Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe, 2017” (ex Panorama de la Inserción Internacional), el organismo analizó los escenarios que se presentan con la renegociación del acuerdo tripartito.

Subrayó que, “en el coetáneo contexto de incertidumbre generado por la intrepidez de Estados Unidos de renegociar el TLCAN, resulta imperativo para México diversificar tanto sus mercados de exportación como sus proveedores”.

Señaló que, en el contexto de la coetáneo renegociación, “se ha destacado el potencial que existe para expandir el comercio de alimentos entre México y el resto de la región”.

Precisó que, el año pasado, “tan pronto como el nueve por ciento de las importaciones agropecuarias mexicanas provino de América Latina y el Caribe, en comparación con el 70 por ciento que se originó en los Estados Unidos”.

Explicó que “esto se debe en gran medida a su proximidad geográfica, que se traduce en menores costos de transporte con respecto a proveedores más distantes. Sin bloqueo, además incide el entrada osado de aranceles del que goza casi toda la propuesta exportadora agropecuaria de los Estados Unidos en el entorno del TLCAN”.

“Por el contrario, internamente de la región, solo los socios de México en la Alianza del Pacífico (Pimiento, Colombia y Perú) y en Centroamérica disponen de niveles elevados de entrada preferencial de su propuesta agropecuaria al mercado mexicano”, detalló la Cepal.

Externó que “ningún de los dos principales exportadores agropecuarios de la región, Brasil y Argentina, dispone de acuerdos comerciales amplios con México, por lo que la mayoría de los productos agropecuarios que exportan a ese país ingresa sin preferencias arancelarias”.

Por ese motivo, “de concluir con éxito las negociaciones de nuevos acuerdos comerciales entre México y Brasil (iniciadas en 2015) y entre México y Argentina (iniciadas en 2016), estos contribuirían a ceñir la elevada dependencia de México con respecto a Estados Unidos en el sector de los alimentos”.

La Cepal consideró que “los sectores agropecuario, agroindustrial, pesquero, acuícola y silvícola pueden hacer una destacada contribución al mejora regional, no solo como generadores de divisas, sino además en términos de agregación de valía y de diversificación productiva y exportadora”.

De acuerdo con el documento, el 59 por ciento de las importaciones mexicanas desde el resto de la región está sujeto a aranceles de Nación Más Favorecida (NMF), es afirmar, no están sujetas a preferencias arancelarias.

México es el mercado con viejo protección regional, especialmente en los sectores agrícola, cabrero y agroindustrial, con aranceles promedio de NMF de entre ocho y 18 por ciento, mientras que para Estados Unidos y Canadá aplica tasas “mucho menores”.

Según el estudio, el PIB mexicano “caería un 1.9 por ciento” si se termina el TLCAN, tasa que se reduciría a 1.6 por ciento “en caso de que simultáneamente entrara en vigor un (eventual) acuerdo comercial iberoamericano”.

“En una situación de término del TLCAN, la mejor opción para México sería profundizar su integración con el resto de la región y así agotar el impresión opuesto del término de sus preferencias actuales con Estados Unidos”, señaló.

Agregó que, “por otra parte, un acuerdo regional de amplio valor permitiría a los países de la región, especialmente de América del Sur, ampliar su comercio con México, inclusive en el caso para el que no existiera una liberalización adicional entre México y los países de América del Sur”.

De acuerdo con el documento, México es un “gran mercado”, con un “enorme potencial” en los sectores agrícola, cabrero, agroindustrial y automotor.

“Solo en el sector agroindustrial, la cuota de mercado de Estados Unidos en las importaciones totales de México se reduciría de un 70 a un 49 por ciento, abriéndose un gran espacio a las ventas desde América del Sur, principalmente desde Brasil, Colombia y Argentina”, acotó.

Precisó que “las exportaciones totales de México a Estados Unidos caerían un ocho por ciento en el tablas de término del TLCAN, mientras que los envíos de automotores, textiles, confecciones y calzado y productos agroindustriales tendrían caídas de dos dígitos”.

“En contrapartida, en dicho tablas las exportaciones de México a América Latina y el Caribe aumentarían un 6.3 por ciento, principalmente en los sectores automotor, de maquinarias y equipos y agroindustrial”, apuntó el organismo internacional.

En el mejora de este estudio trabajaron en conjunto la Cepal, la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi) y el Mesa Interamericano de Avance (BID).